viernes, 11 de agosto de 2017

En el mantel...

Mi abuela, orgullosa granadina ella, me enseñó a ver a la Esperanza con los ojos de una anciana que recordaba sus tiempos felices en las casas de plaza Nueva, cuando el frío era frío de verdad y se colaba por los desvencijados muros de las viviendas sin agua caliente, y en las que un brasero de picón calentaba la estancia el mismo tiempo que tardabas en acostarte. 

He aprendido, desde el moderno barrio de Fígares, a querer a la Esperanza como la quieren los que viven junto a Ella, los que se levantan mirando la torre mudéjar de Santa Ana, y a los que el sol les anuncia el día donde el Darro se esconde para siempre. He aprendido a verla en cada revuelta de mis sueños, en cada esquina, y a añorarla cuando mis pasos me llevan lejos de Ella, por los motivos que sean. 

Mi abuela no entendió nunca que mi hermano y yo nos pasáramos las tardes de los viernes viendo vídeos de la Semana Santa hispalense, estando en Granada la Esperanza y es que, para ella, nunca hubo otra Virgen que la de Risueño, por eso quiero yo a la Esperanza de esta forma, anteponiéndola al resto, porque las demás tenían “cara de modernas” y llamándola Madre mucho antes de saber lo que eso significaba. Yo quiero a la Esperanza como ella y, al mirarla, veo sus ojos verdes que tantas veces me hablaron de la de Santa Ana, mirándome, dejando en cada mirada mil besos, su cariño y su protección, y ahora, desde esa casa de Plaza Nueva en la Granada del cielo, me sigue hablando de su tierra, y su Esperanza…   

       
        Durante mi niñez y adolescencia
tu casa fue el cuartel de mis desvelos
allí las tropelías de bribonzuelo
se trataban con más condescencendia.

La ley y lo castrense de mi abuelo
su cariño y su amor sin estridencias,
tu mano en mi cabeza, mi imprudencia,
tu abrazo, tu perdón y mi consuelo…

      Recuerdos de pasillos con retratos,
y un balcón con macetas a tropel,
una jaula con canarios y algún gato…

Tu voz, al preguntar tras el dintel,
la Esperanza, Plaza Nueva, tus relatos
y un café, "cargadito", en el mantel…



No hay comentarios:

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

Sobre las copias

Queda prohibida la reproducción, total o parcial, de los textos de este blog, así como de las fotografías que en él se reproduzcan, en función de lo establecido en la Ley de Propiedad Intelectual

Si estás interesado/a en algo de lo que figura en esta Ventana, manda un e-mail a abuelo_costalero@hotmail.com antes de colgarlo en otra página.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...