lunes, 30 de noviembre de 2015

Siempre queda...


La vida se va transformando a cada golpeteo del tacón sobre el mármol; cada paso un adiós guardado, no dicho, que hubiese dejado las cosas mejor de lo que estaban, Con ella se va un perdón nunca pedido, un beso nunca dado, un amor nunca olvidado...mientras se aleja, quizá revolotee en su cabeza el eco de las palabras que debía haber dicho y no dijo, quizá su silueta nos oculte alguna lágrima que resbala por su mejilla, o sus ojos húmedos y desteñidos por el maquillaje que se desprende de sus pestañas dibujadas...ella se va, lo dice su abrigo mecido por el viento, el movimiento caótico de su bolso caído sobre la cadera elegante, y el pelo alborotado por el aire de la calle al salir del edificio. Ella se va, pero nunca lo hace del todo, porque su recuerdo, presente en su perfume, siempre queda...

viernes, 27 de noviembre de 2015

Tras de Ti...

Tras de Ti, tambores artilleros que retumban muy dentro de aquellos que asocian esa vinculación a uniformes que algún día colgaron de los armarios de sus casas. Una muchedumbre ansiosa de Misericordia, necesitada de Misericordia, ausente de Misericordia...muchos ojos que descubren cosas nuevas en tu solemne figura, cuando el manto de la oscuridad desaparece y la luz del sol te hace más dramático, más real, más accesible, y la lección de tu figura nos golpea profundo, ahí donde la vergüenza asoma por los actos que llevamos a cuestas. Tras de Ti, mucha gente, muchos cofrades, muchas familias, muchas medallas, mucha Granada, que en Ti tiene al Silencio que asoma entre las voces discordantes de los que quieren atacar nuestra Fe, de los que buscan y no encuentran, cuando sólo tienen que acudir muy cerca, apenas unos metros cuesta de san Gregorio arriba, para encontrarse con la realidad del amor inmedible, de la bondad extraordinaria, de la belleza de tu muerte suspendida. 

La taracea, ése arte granadino, como cada una de las vetas de la madera que se esconde tras la policromía, hace al habitante de esta tierra, al cofrade de esta tierra, pensar en Jueves Santo, en Misericordia, en relente de madrugada parapetado tras un puente sobre el Darro, en Albaycín, y en generaciones y generaciones de hombres que han guardado y mantenido celosamente hasta nuestros días la devoción a tu imagen centenaria. Qué fácil resulta atacar al humilde, al que perdona, al derrotado...qué impotentes sus armas contra la fuerza de tu rostro, cánon del sufrimiento, que nos hace sentirnos mayoría ante tanto ataque injustificado...Tú, ésa es la verdad de todo esto, representas al Amor infinito, y ése, por más que quieran, lleva dos mil quince años perdonando, recibiendo nuevos cristianos en la pila bautismal, emocionando a tantas almas cada rezo del ángelus en san Pedro del Vaticano y, en Granada, Cristo del Silencio, sigue intacta, a pesar de los pesares, y se pone de manifiesto cuando, cada Miércoles Santo, la ciudad de siempre se echa a la calle y pide, eh ahí el legado de tu mandato, por todos los detractores de lo que representas, esquivando adoquines con sus zapatos de domingo, caminando en Silencio, de la montaña al río, tras de Ti...  


Ante las atrocidades del mundo, la Misericordia de tu nombre...

miércoles, 25 de noviembre de 2015

y también es Granada...

Lejos del bullicio del tráfico, de la polución que tan de moda está ahora, y del ruido ensordecedor de sirenas, toques de claxon, y frenazos de coches sobre el asfalto, se encuentra una Granada diferente, una Granada que no está representada por la Alhambra, que no entiende de prisas, que se encuentra al margen de la ofrecida por las agencias de viajes, sin lujosos restaurantes con sus cartas en Inglés, Francés y Alemán, sin colas para entrar en los museos y en la que la ciencia no se encierra en un parque, sino que crece junto a los troncos de los árboles. 

En esa Granada, en la que el frío aprieta más si cabe, las hojas caídas de los árboles armonizan el paseo, mientras el único sonido discordante son las voces de los niños en sus juegos infantiles. Una Granada diferente, silenciosa, íntima y espectacular, en la que los dueños absolutos de todo son los colores que ofrecen el verde de las copas con el azul y gris del cielo a medio nublar. Una Granada lejana,  perdida entre las montañas, protegida por bosques y carreteras sinuosas que transportan a los pocos que las conocen, y que nos hace preguntarnos a cada momento si estamos realmente en Granada.

Una Granada, de riachuelos que brotan de la roca, de musgo y setas, de piñas esparcidas por el suelo que hacen las veces de proyectiles, o de improvisados balones que los niños patean por doquier, sobre el verde manto de la hierba todavía húmeda por el relente de la noche. Una Granada para los granadinos amantes de la calma, del campo y del bofetón de aire frío en la cara al bajarte del coche, de los trinos de los pájaros y del ejército de árboles formados hasta donde alcanza la vista. Una Granada que invita a visitarla, a castigar tus pies recorriendo sus senderos, pero sobre todo, a deleitar a la vista con un panorama que dista mucho del sobresaturado mirador de san Nicolás. En esa Granada de chiruca, pantalón de pana y pelliza reforzada, de guantes y gorros calado hasta las mismísimas barbas, los niños patean las hojas que son la alfombra del suelo en esta época del año, y los mayores, ora encendiendo la barbacoa que será la recompensa al esforzado paseo, ora cámara en mano, nos dejamos llevar, concentrando los sentidos en no perder ni un gramo de naturaleza, en estos maravillosos parajes que, tras las escarpadas montañas, nos dice que ella también es Granada...  





domingo, 22 de noviembre de 2015

También duermen...

Al final del día, cualquier momento es bueno para desfilar hacia la cama, con sus cachivaches colgados de la mano, sus peluches arrastrando por el suelo, o con el libro que le vamos a leer seleccionado de la estantería y que suele coincidir con el más largo de todos los que tienen.

Hay que ir a dormir, pero no quieren...da igual el día que lleven a sus espaldas, si pesado o relajado, con muchas cosas hechas, o ninguna, si en casa tranquilas o saltando por los parques de nuestras ciudades; da igual, ellas nunca quieren, no tienen sueño, aunque se lo quiten de cualquier manera y el llanto incontrolado por casi cualquier cosa sea el que marque el nivel del mismo que tengan; a saber, cuánto más apenado, más profundo y más potente sea el berrido, mayor será la necesidad de entregarse en los brazos de Morfeo...pero ellas, empero, seguirán rabiando, pataleando, chillando como si no hubiera un mañana, de tal manera que los vecinos sabrán la hora que es por el nivel de decibelios que alcance el lamento desconsolado de nuestras hijas, y nuestra paciencia hará de nuevo ejercicio de resistencia por no darle dos voces y acostarlas calientes, como decían nuestros mayores.

 Al final del día, después de una pelea por la ducha, la cena y, finalmente, por irse a la cama, caerán rendidas, envueltas en sus pijamas de "pelillo", arrebujadas en su colcha y sus sábanas calentitas (como los abrazos que le gustan a Olaf), durmiendo plácidamente con la tranquilidad de saberse protegidas. Es en ese momento cuando a nosotros se nos desmantela todo, se olvidan las voces previas, el casi enfado con ella, la lucha por meterla en la cama y, mirándola fijamente mientras descansa, al fin, fijamos la vista en los ojos de nuestra pareja y constatamos el hecho de que, efectivamente, las princesas también duermen...


P.D: A mi sobrina María, una de las princesas de mi vida...

viernes, 20 de noviembre de 2015

Su encanto...

...y el de todas las demás...







miércoles, 18 de noviembre de 2015

Antojo sevillano...

Seis años...seis, han pasado desde aquel Viernes de Dolores en que mi amigo del alma celebrara su cumpleaños en la desaparecida Abacería "Los Macarenos", en pleno corazón del barrio de Pino Montano. En dicho bodegón, en el que se han fraguado algunas de las mejores conversaciones cofrades en las que he tenido el placer de participar, entre coplas de carnaval, espumosa cerveza y ese sol sevillano que calienta alma y espíritu, se comió y bebió hasta decir basta, como siempre es habitual en Casa Gandiaga, pero de ese día guardo un recuerdo especial de otra cosa...

Antes de empezar a comer, que los pasos si se come bien se sacan mejor, y ese día era Viernes de Dolores (¿lo he dicho ya?)...aparecieron de pronto papeles "grasientos" de estraza que se fueron disponiendo de a dos, como los guardias civiles, a lo largo de las mesas donde los comensales esperábamos, con su carga (que no olvidaré jamás) de suculentos chicharrones...desde entonces, desde aquel día, recuerdo con muchísimo cariño (y más hambre) el sabor de los chicharrones acompañados de la cerveza fresquita...cierro los ojos y me veo, sentado con mi mujer, en un extremo de la larga mesa en donde, como digo, algunos cantaban coplas de carnaval. se sucedían las anécdotas, y se celebraba, un ocho de abril que no era tal, el cumpleaños de mi amigo. Luego vendría el café con leche, los maravillosos pasteles de pastelería Osuna y, por supuestísimo, la inolvidable tarde costalera en tierras hispalenses y, desde entonces, sueño con ir a Sevilla un día que no sea Domingo (todavía no se ha dado el caso) para poder comer de nuevo los chicharrones del mercado de la calle Feria...

Viva Sevilla, y olé!!...

P.D; amigos sevillanos, ¿cuándo repetimos?


Fuente ilustración: www.pintandoagua.blogspot.com

lunes, 16 de noviembre de 2015

Qué arte...


El arte se puede entender de muchas maneras, ya que cada cual es un artista en todo aquello que se le da bien...hay artistas inolvidables, ejemplos a seguir cuyos modelos son estudiados por los diversos aspirantes a las categorías en las que aquéllos triunfaron; artistas reconocidos cuyas pinturas, esculturas, libros, poesías...fueron catapultados a la categoría de leyenda casi, y nosotros seguimos disfrutando de ellos en la actualidad.

Luego están los artistas más nuestros, más de "andar por casa". Aquellos que cada día nos enseñan que la vida es un arte en cualquiera de sus disciplinas, ya sea a la hora de hacer una cama, pintar un garabato en un papel, o preparar un plato de comida en el que coman muchos pero con muy poco presupuesto. Y esos artistas contemporáneos nuestros, que vemos pasear por las ciudades en las que vivimos, como nosotros, en dirección a su trabajo; que están en nuestros bares, se sientan al lado nuestro en el fútbol, visten la misma ropa comprada en las mismas tiendas, pero que cuando cogen una pluma y escriben, son tan inalcanzables como los autores de los incunables clásicos.

Uno de esos artistas, humilde y trabajador, pero grande hasta el extremo, es el que escribió lo que tenéis a continuación, y que define, a mi entender, lo que es una cofradía en la calle, desde el primero al último de los hermanos que realizan la estación; arte puro y duro, sin estridencias, con humildad...cuando Pascual se pone a escribir, salen de su mente sevillanas inolvidables, grandísimos pregones, y cosas como esta...disfruten...  



viernes, 13 de noviembre de 2015

Paleta...


Colores en desconcierto
dispuestos sobre un papel.
Plastilina en el mantel
que queda semicubierto.
Tú dispones con acierto
los lápices en la mesa,
mientras tu mano, traviesa,
va inventando los “rallajos”
componiendo pintarrajos
de un dibujo que no cesa…

Nos miras, mientras lo haces,
reclamando nuestra venia
a eso que tu mente ingenia
sin saber el desenlace,
mas tus ojillos sagaces
nos frenan la reprimenda;
por horrible, o por tremenda
que fuera la travesura,
tu mirada y tu ternura
nos ganan en la contienda.

Tu risa nos acompaña
cuando nos vienen torcidas;
tu voz sana las heridas
que nuestra  existencia arañan;
tus abrazos desempañan
Los cristales de la pena,
armas la “marimorena”
al entonar tus canciones,
y son como bendiciones
los besos que siempre estrenas…

Eres la amiga perfecta
de tus “compis” de colegio
eres el mejor arpegio
de la nota más selecta;
eres la frase correcta
que define un sentimiento;
eres el descubrimiento
más grande de nuestra historia;
eres la mayor victoria,
y el más bello de los cuentos.

 Para mí eres angelito
que me levanta del suelo,
la alegría de tus abuelos,
amiga de tus primitos,
eres el Cielo bendito
para esa madre que cela
en ser, para ti, la vela
que ilumine tu camino,
y eres el mejor destino
que soñar pude…Candela

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Las mil y una noches


Cuentan que la colina roja de la Alhambra fue una fortaleza en la que se vivieron tiempos de esplendor, hasta tal punto, que los reyes cristianos fijaron su residencia en el palacio, y que un rey árabe salió llorando de sus murallas para no volver jamás...

Desde entonces, la Alhambra, y la ciudad a la que ésta se asoma desde su pedestal, son cristianas. Lo dice la Virgen de las Angustias cada Sábado Santo al atravesar las puertas del que fuera residencia árabe. Lo dicen las iglesias erigidas sobre los cimientos de las antiguas mezquitas, y lo dice también, la lengua que hablamos sus habitantes y que sabemos de los tiempos pasados merced a los libros que nos cuentan la historias que aquí se vivieron. Granada fue el último bastión árabe en la península, cosa que corrobora la pequeña Granada sobre el escudo español, acaso colocada ahí como referencia a lo que le costó a sus majestades tomar Granada, por lo que Andalucía ya era cristiana cuando Granada lo fue también, y así seguimos, en nuestros días, honrando a Jesús y su Madre en cualquiera de las ciudades andaluzas. Pero, ¿eso es así realmente?...aparentemente sí, en general, pero siempre quedan pequeños sitios, lugares recónditos y estratégicos de las provincias de nuestra comunidad en las que el tiempo parece no avanzar, en las que todo se une para darnos la sensación de vivir en otro país, en otra civilización, en otra época quizá, viendo como asoman por doquier los puestos de los comerciantes que hacen de nuestras ciudades una mezcla de culturas en las que todo convive, y pudiendo disfrutar de todo lo que nos ofrecen. Es en estos lugares, en los que nos trasladamos, sin movernos del sitio, a las mil y una noches... 

lunes, 9 de noviembre de 2015

Mañana será otra cosa...


Vuelven a sonar dentro de mí los ecos de las canciones desafinadas que cantábamos en la ducha, en un tono tan alto que hacía que los vecinos nos dieran golpes en las paredes en ese instante justo en el que la sorpresa da paso a la carcajada limpia, rompiendo a reír sin freno ni ataduras, hasta que las lágrimas cegaban nuestros ojos y el dolor de barriga nos recordaba que teníamos cuerpo...vuelve la habitación semioscura con balcón a ningún sitio, y contigua, más pequeña y menos ruidosa, en la que tantas veces jugamos a no dormir enredados en las sábanas. Vuelve el tacto de tu espalda en mis manos, el color de tu piel iluminada por el sol que se colaba por ese hueco que no tapaba la destrozada persiana, y vuelve mi felicidad de nuevo a salir a la palestra, a responder las cuestiones de un nuevo examen de vida. 

-"¡Un Rioja crianza, si es tan amable!" 
-"¿el de siempre?" 
-"por favor"...

Cada vez que saboreo una copa de vino, me viene a la memoria también la huella de tus labios sobre la copa, tus ojos medio vidriosos por efecto del alcohol, tu conversación acelerada y la música de tu risa. Te veo sentada frente a mí, desprendiendo de la comisura las últimas gotas que, atrevidas, quieren quedarse en tu boca, con ese gesto tan femenino tuyo y tan personal que siempre me cautivó. Te veo sosteniendo la copa, suavemente, como si pusieras en moverla los cinco sentidos de tu entendimiento, mientras el vino se mece en su interior, mientras hablas conmigo, mientras nos olvidamos de todo y de todos los que, en el bar, no pueden apartar la vista de tí, dejar de estar pendientes de tí, de tus movimientos, de tu pelo, de tus pecas sobre esas mejillas que están empezando a cambiar de color y me siento orgulloso y feliz de que ese día decidieras estar conmigo, y no con ese otro que tanto te gustaba; me alegro de que escogieras la opción más equivocada para convertirte en mi compañera...Te siento cerca, a mi lado, y lejos, muy lejos, a pesar de no separarnos ni media cuarta, la que hay entre la barra del bar y nuestros cuerpos, mientras la música suena y todo me parece bien, porque tus dedos han empezado a jugar con los anillos, señal de que te sigo poniendo nerviosa a pesar de los años transcurridos...

Dejo mi bebida en la barra, y la copa medio llena me habla de que todo irá bien, que el futuro nos vendrá rodado, aunque la vacía no persevera e intenta propinarnos una fuerte patada que nos haga ver la realidad más brutal, la más terrible, justo como a ella le gusta, pero nada puede contigo... me quedo con la medio llena, la que me tiene bailando contigo una lenta, y llenándome con tu perfume, con la suavidad de tus manos y el calor de tu aliento susurrando imposibles en mi oído. Me quedo con el calor que da el vino en el cuerpo, con el sabor de tus labios en los míos y tus ojos clavados en mis ojos, me quedo con la imagen de tu blanquísima sonrisa enmarcada en un rojo "putón" que diría Loquillo, y levanto la copa de nuevo, la sostengo en mi mano intentando imitarte sin conseguirlo, miro al frente y brindo contigo...esta noche estamos aquí, mañana será otra cosa...

viernes, 6 de noviembre de 2015

Los pasos olvidados...

¿Hacia dónde van los pasos que se dieron?, ¿hacia dónde van los pasos olvidados?...las huellas, mudos vestigios de un antiguo caminar, caótico, sin rumbo, libre y despreocupado, que se mantienen en la tierra el mismo tiempo que tarde otra persona en pisar sobre ellas, borrando cualquier rastro de lo que fue...nosotros estuvimos allí, nuestros pies grabaron en el camino con lacre de suela nuestro paso por los sitios que pisamos, pero ya no quedan más que los intentos por dejar nuestra impronta allá donde estuvimos.

Nuestra vida es un ir y venir de pasos alocados, y nuestra mente no es capaz de pararse ni un minuto a pensar en qué será de nuestros pasos apenas andados, cuando la lluvia, la bicicleta que pasa, el viento, o el transeúnte pasen sobre los nuestros con su andar parecido, por lo rápido, por lo incierto...¿dónde están los rastros de esos pasos que dimos hace tiempo, cuando nuestro cerebro sólo pensaba en jugar, cuando anduvimos por el mundo protegidos por la mirada paciente de nuestros padres? ¿dónde quedaron los pasos inocentes, dados torpemente en pos de una pelota, o buscando el resguardo de nuestros hermanos mayores? ¿a dónde se fueron los pasos que ya no volvieron?...cuando nuestras labores infantiles pasaron, sin darnos cuenta siquiera, a responsabilidades, ¿quién marcó los pasos, decididos y firmes, sobre el suelo de la facultad, del primer empleo? ¿qué ha cambiado en esos pasos nupciales, qué en los costaleros?...cada mañana, mientras la razón de ser más bonita que te puede dar la vida se despereza entre bostezos, me paro a pensar en los pasos que doy ahora, tan importantes, y que están marcando el ritmo de lo suyos que, feliz y risueña, se levanta rápidamente para jugar, incluso antes de ir al colegio. Son sus pasos "torpecillos", los que a diario me hablan de que, algún día, más pronto que tarde, irán ganando en firmeza, para pisar con fuerza por cada uno de los estadíos de su vida, mientras que nosotros, orgullosos espectadores, buscaremos en lo más profundo del corazón el camino por el que se fueron aquellos pasos olvidados...


 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Amor...



No deberíamos tener que escondernos, pero lo hacemos, y le robamos un beso a la persona que queremos resguardados de la idiocia de una sociedad que, de intuir donde le aprieta el zapato, señalaría el pie equivocado de cien veces las cien. Miramos a nuestro alrededor y ponemos en nuestra boca la palabra amor, como si nos perteneciera exclusivamente y el resto del mundo no supiera de qué se trata, ni qué se esconde detrás de sus cuatro letras, en nombre de las cuales se han derramado tantas lágrimas. A veces nos erigimos en jueces no reclamados que imparten una injusticia atroz para condenar a dos personas de por vida...que si mismo sexo, que si más jóvenes, más viejos, que sí no saben, que si saben demasiado...siempre intentamos buscarle tres pies al gato en lo que al amor ajeno se refiere, quizá porque nosotros mismos no sabemos lo que es amar y nos duele.
  
 El amor no es tuyo ni mío, no es de nadie, pero todos lo sienten y lo añoran; unos lo gritan a voces y otros lo susurran al oído, como preservándolo, protegiéndolo y autentificándolo ya que en cuanto salga a la luz el aire de su alrededor de seguro lo pervierte. Por amor se han hecho las heroicidades más grandes de la historia, inspiradas en él se han escrito obras maestras y se han cometido, también, barbaridades, pero es que es tan grande la palabra amor que en ella cabe todo, lo bueno y lo malo, según sea la vara de medir del que lo observa, agazapado, en la distancia...

Y cuando se ama...¿por qué ocultarlo? si a alguien le duele ver que dos personas se aman es que no las comprende, ni las quiere, ya que el amor no nació para estar preso en una cárcel por proteger la zona de confort de terceras personas y está para proclamarlo, para gritarlo, para sentirlo y para disfrutarlo, de lo contrario, es otra cosa...el amor es el motor de nuestras vidas, y nos acordamos tarde, por desgracia, de que también es eso que se quiere, justo cuando ya no se tiene...

lo dicho, disfruten y enamórense....  

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

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