jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz año...


Todo pasa y, poco a poco, se nos ha ido un dos mil quince que ha dejado de todo, y esperemos que no haga alguna trastada en estas pocas horas que quedan para despedirlo. 

Las despedidas, valga la redundancia, son eso, despedidas; algunas tristes, porque la incertidumbre aparece para no dejarte ver con claridad cuándo volverá el ser querido que se queda en el aeropuerto, en la estación de autobuses, que te besa en el coche o desaparece tras el dintel dejándote cargado de maletas y, como he dicho antes, incertidumbre. Pero hay otras despedidas menos tristes, ésas que surgen cuando dejas a tu hijo en el colegio sabiendo que a las pocas horas irás a recogerlo, o las que se sellan con un beso y un "hasta luego" al cerrar la puerta a media tarde para volver a la noche y cenar en casa...Yo he vivido las dos, las que me dejaban sumido en la desesperanza cada lunes por la mañana, durante cuatro años, para enfrentarme a una semana en soledad, y las efímeras que antes de que te des cuenta dejan de ser despedidas porque ya estás de regreso. Obviamente, ¡qué queréis que os diga!, me quedo con éstas, por eso quiero desearos a todos una salida de año así, de las fugaces, de las que te dejan buen sabor de boca, y que el dos mil dieciséis sea vuestro año para todo lo que vayáis a emprender...

Que tengáis una muy feliz entrada de año y un dos mil dieciséis lleno de Esperanza...esto está acabado...   

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Granada se mueve...


Jáudenes... 


Mesones... 


Acera de Darro...


Puerta Real de España (desde Ganivet)


y Ganivet...

lunes, 28 de diciembre de 2015

¿ya lo la tenéis?...

La Esperanza es diferente, no ya como imagen, porque cada una tiene su sello propio, sino como advocación, su nombre es completo, rotundo, y es tanta la trascendencia que tiene que, no sólo en Granada, sino en cualquier provincia, la Esperanza llama a toda la gente, de todas las edades, de todas las condiciones, de todas las hermandades,...de toda la ciudad; y suele darse el caso de que todos somos de nuestra cofradía, y un poco de la Esperanza. Resulta muy fácil serlo, y muy entendible, ya que todos desde chicos aprendemos a hablar el idioma universal de la Esperanza, puesto que la Esperanza es, a mi entender, todo lo bueno que quieres que te pase en la vida concentrado en una palabra, y si no me creéis…pensad en eso que os haga felices, que os haga sentir a gusto, plenos, no sé, pensad en todo lo bueno que podáis imaginar e intentad ponerle un nombre que lo defina…¿ya lo tenéis?...Esperanza…






viernes, 25 de diciembre de 2015

Navidad...

La Navidad es para los niños…eso es lo que siempre he escuchado de mis mayores, que veían como el discurrir de los días y los años hacían mella en su optimismo, al comprobar cómo les iban faltando algunas de las personas que marcaron esas fechas en su infancia. A mí, empero, siempre me ha gustado la Navidad, porque siempre he sido (y seguiré siendo) como un niño pequeño que despierta a la magia de las luces en las calles, de los adornos en los comercios y las casas, de los mantecados y dulces típicos, de juntarse con la familia y los amigos y, sobre todo, de las tradiciones que mis padres me enseñaran y que hoy siguen en pie a pesar de los años transcurridos.

Este niño grande, que se sigue emocionando con la llegada de los reyes, también se acuerda de cuando su abuela escondía los dulces en el mueble del salón, y los sacaba presurosa después de comer para que cogiéramos los que gustásemos. Y se acuerda de las Nochebuenas en casa de sus tíos, o de las fiestas de fin de año al despertar la adolescencia, o de los paseos por la Granada de siempre, junto a su padre, para recorrer los belenes que participan en el concurso de cada año. No obstante, para mí el primer premio siempre se lo ha llevado él, que con tesón y paciencia infinita, decoraba el belén de casa a pesar de tener una mujer y cinco niños alrededor queriendo meter mano en su factura. Un padre, desde hace tiempo un abuelo, que aunque mayor, conserva el sentido de la proporción, el de ver las cosas antes de plasmarlas y la precisión de antaño para con las luces, que da como resultado el nacimiento que se coloca en nuestra casa nueva y que me permite, nos permite, a mi mujer, a mi hija y a mí, entre otras muchas cosas, ver la Navidad a través de otros ojos…




Efectivamente, la Navidad es para los niños… 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Luces 2015...






Sirvan estas imágenes para desearos a todos los lectores de La Ventana del Abuelo unas muy felices fiestas...

lunes, 21 de diciembre de 2015

La Madre del Despojado...

María Santísima del Dulce Nombre (Hermandad de Nuestro Padre Jesús de sus Vestiduras de Granada), durante su devoto besamanos del pasado ocho de Diciembre.






viernes, 18 de diciembre de 2015

Cuando yo empecé...


Hace ya mucho tiempo, tanto que da vértigo, adquirí mi primer disco de Cornetas y Tambores; ése que, por ser el primero, queda para siempre en el lugar de las cosas importantes, las sentimentales, las que luego evocas con cariño cuando el tiempo ha empezado a hacer estragos.

Cuando, anoche, limpiando el polvo de la torre donde descansa la música que he escuchado hasta el día de hoy, asomó por un hueco entre sus paredes, el librillo que acompañaba al CD que, corríjanme si me equivoco, fue de los primeros en venir con una caja de cartón, en el que estaba el disco, junto a estas páginas breves con avatares de la grabación, fotos y agradecimientos. La primera vez que lo reproduje, fue en el antiguo despacho de mi abuelo, reconvertido en habitación con un tresillo, estanterías para libros, mesa de camilla y equipo de música, en el que, entre otras cosas, me estudié la carrera, y las notas de la banda llenaron la estancia de una manera, insisto, por ser la primera, que todavía hoy recuerdo nítidamente, a pesar de que esa habitación, esa casa en el barrio Fígares, ya no nos pertenece...tal fue la emoción que sentí al notar su tacto, que esta mañana me lo he llevado y lo he puesto en el coche de camino al trabajo y, con sus notas, con la voz de Pascual González recitándole a su Semana Santa, he vuelto a mil novecientos noventa y tres, he vuelto a sentarme en ese sofá, a ver la luz entrando por la ventana de mi abuela, he vuelto a mi inexperiencia y a mi felicidad, he vuelto, veintidós años después, a esa época cuando yo empecé...

¿Recordáis vuestro primer disco de Marchas?...el míos fue éste "Sôl", de la Banda de Cornetas y tambores Nuestra Señora del Sôl, y la marcha que más he escuchado ha sido, sin lugar a dudas, esta que os pongo a continuación...

    

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Navidad 2015...

Ya llegó la Navidad a casa...







lunes, 14 de diciembre de 2015

Historias...

Las historias de amor van, en silencio, por caminos de palabras musitadas.
Van surcando los caminos de la risa, de las manos, que se rozan, descuidadas...
Viven de las frases que no dicen esos labios que se beben las miradas;
Sueñan, por lugares escondidos, con caricias y pasión desordenadas.

Pasan, sin querer y sin frenarlas, de manera fugaz y desatada
para luego dormirse en el amparo de una tarde en cualquier calle de Granada.

 

viernes, 11 de diciembre de 2015

Un día al año...



Hay un día al año en el que te siento más cerca,mucho más que cuando tu palio queda por encima de nuestras cervices, y Granada no sabe si quedarse mirando tu cara o seguir con su rutina.

Ese día del año, ése en el que tus priostes obran milagros de ornamentación para que luzcas más bella, ése en que la vida del escolapio se para justo el tiempo en que se pone a tu altura, es el día en que las palabras no me salen, y no acierto a decirte nada, colapsada el habla por los latidos de un corazón que lleva latiendo por Ti tanto tiempo que ni se acuerda. En ese día, sólo en ese día, mis ojos se quedan a la altura de los tuyos, y quisiera cogerte de la mano para decirte que estés tranquila, que todo saldrá bien, y que la pena que te aflige se hará más llevadera...quisiera rodearte por la cintura y sentarme contigo en un banquito de la iglesia e intentar consolarte, quisiera hablarte tanto, mirarte tanto, que cuando mis pasos atraviesan las puertas laterales de tu casa me acelero, se me aturullan las ideas en el entendimiento de tal forma que, cuando llego ante Tí, no tengo casi resuello y me falta todo, no te digo nada...otro año más que quiero pararme ahí, en ese punto exacto en que pareces mirarme, para darte gracias por tantas cosas que me das, presentarte a mi pequeña que ya corretea delante tuya diciéndote "Virgen Guapa", y otro año que tu belleza me subyuga, y quedo reducido a un niño torpe y tímido ante el amor de su vida.

Así te siento, ese día del año, en que Diciembre cede su frío para que el calor que Tú nos das a todos tus hijos nos haga pensar que es Primavera, que llevamos un costal debajo del brazo, y que vamos a darte el paseo que esperas, el que esperamos, el que necesitamos. Ese día del año, me faltan las palabras, suerte que, de vez en cuando, te habla mi cámara...     






miércoles, 9 de diciembre de 2015

El tiempo, desde casa...

El tiempo nos habla de estados de ánimo, de alegría si es soleado el día o ha nevado, y el manto blanco cubre hasta las risas de los niños que juegan sobre él; de melancolía si es un día oscuro y lluvioso, o de incertidumbre si la niebla opacifica con su tupido cubretodo la visión de nuestro alentador futuro. Las estaciones se suceden y nos dejan multitud de días diferentes para poder disfrutar de ellos desde el sillón de nuestro salón, mirando a través de la ventana, o saliendo a las calles a pasear, ya que no hay tiempo desapacible para que el que tiene ganas de vivir. 

Hoy os traigo unas imágenes de un tiempo que se fue, ya que la perspectiva que capta el objetivo es desde un salón que ya no habito, de una casa que ha llenado seis años de mi vida y en la que he vivido, valga la redundancia, entre otras muchas cosas, el nacimiento de mi hija, sus primeros pasos, y su despertar a la vida. Por eso, estas imágenes, para mí, no serán nunca simples fotografías, sino un diario al que asomarme cuando quiera para poder revivir todo lo que ellas ocultan. Desde mi ya clausurado mirador, pude fotografiar, alguna vez, el tiempo que decoraba con sus colores el paisaje de mi temporal barrio y hoy, como os digo, os muestro esos colores, los del tiempo, desde casa...


  





viernes, 4 de diciembre de 2015

Granada es suya...



No me hallo, Señora, no hay manera.
Otra dicen que es, la que en mi tierra,
dispone de la llave que abre y cierra
la puerta de los días de Primavera…

Otra , dicen también, que es pregonera
de la pureza que cediese nuestra Sierra,
de belleza y finura, que se encierran
en un cofre que soportan arpilleras…

Mas no creo que haya otra, ni sea cierto,
que tenga más Donaire y elegancia,
ni su nombre se rece en aleluyas.

No quiero que le causen desconcierto
esas voces, Señora Calasancia,
no hay otra más que vos, Granada es suya…

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Coplillas...


Yo no sé cantar, ¡ay, cántame!...
y así pueda emocionarme
con lo que nunca tendré.

 Cántame por sevillanas,
morena del alma mía,
y que me lleve en volandas
 tu voz por Andalucía.

Cántame, ay, cántame,
 “pá” enamorarme en silencio
 de lo que me cante “usté”.

Yo quisiera haber cantao
pá decirle a las mujeres
mis piropos “inventaos”,
 y en una noche en Triana,
conquistar  a una “gachí”
que me volvió tarambana…

Cántame,…
 que no sé cómo se cantan
 las coplitas de Jerez,
pero sé que si le escribo
 lo que mi corazón manda,
más tempranito que tarde,
usted come de mi palma…

Cántame,
que si tú cantas yo escribo
y muere mi timidez…

Dedicado a todas las mujeres morenas que cantan como los ángeles...

lunes, 30 de noviembre de 2015

Siempre queda...


La vida se va transformando a cada golpeteo del tacón sobre el mármol; cada paso un adiós guardado, no dicho, que hubiese dejado las cosas mejor de lo que estaban, Con ella se va un perdón nunca pedido, un beso nunca dado, un amor nunca olvidado...mientras se aleja, quizá revolotee en su cabeza el eco de las palabras que debía haber dicho y no dijo, quizá su silueta nos oculte alguna lágrima que resbala por su mejilla, o sus ojos húmedos y desteñidos por el maquillaje que se desprende de sus pestañas dibujadas...ella se va, lo dice su abrigo mecido por el viento, el movimiento caótico de su bolso caído sobre la cadera elegante, y el pelo alborotado por el aire de la calle al salir del edificio. Ella se va, pero nunca lo hace del todo, porque su recuerdo, presente en su perfume, siempre queda...

viernes, 27 de noviembre de 2015

Tras de Ti...

Tras de Ti, tambores artilleros que retumban muy dentro de aquellos que asocian esa vinculación a uniformes que algún día colgaron de los armarios de sus casas. Una muchedumbre ansiosa de Misericordia, necesitada de Misericordia, ausente de Misericordia...muchos ojos que descubren cosas nuevas en tu solemne figura, cuando el manto de la oscuridad desaparece y la luz del sol te hace más dramático, más real, más accesible, y la lección de tu figura nos golpea profundo, ahí donde la vergüenza asoma por los actos que llevamos a cuestas. Tras de Ti, mucha gente, muchos cofrades, muchas familias, muchas medallas, mucha Granada, que en Ti tiene al Silencio que asoma entre las voces discordantes de los que quieren atacar nuestra Fe, de los que buscan y no encuentran, cuando sólo tienen que acudir muy cerca, apenas unos metros cuesta de san Gregorio arriba, para encontrarse con la realidad del amor inmedible, de la bondad extraordinaria, de la belleza de tu muerte suspendida. 

La taracea, ése arte granadino, como cada una de las vetas de la madera que se esconde tras la policromía, hace al habitante de esta tierra, al cofrade de esta tierra, pensar en Jueves Santo, en Misericordia, en relente de madrugada parapetado tras un puente sobre el Darro, en Albaycín, y en generaciones y generaciones de hombres que han guardado y mantenido celosamente hasta nuestros días la devoción a tu imagen centenaria. Qué fácil resulta atacar al humilde, al que perdona, al derrotado...qué impotentes sus armas contra la fuerza de tu rostro, cánon del sufrimiento, que nos hace sentirnos mayoría ante tanto ataque injustificado...Tú, ésa es la verdad de todo esto, representas al Amor infinito, y ése, por más que quieran, lleva dos mil quince años perdonando, recibiendo nuevos cristianos en la pila bautismal, emocionando a tantas almas cada rezo del ángelus en san Pedro del Vaticano y, en Granada, Cristo del Silencio, sigue intacta, a pesar de los pesares, y se pone de manifiesto cuando, cada Miércoles Santo, la ciudad de siempre se echa a la calle y pide, eh ahí el legado de tu mandato, por todos los detractores de lo que representas, esquivando adoquines con sus zapatos de domingo, caminando en Silencio, de la montaña al río, tras de Ti...  


Ante las atrocidades del mundo, la Misericordia de tu nombre...

miércoles, 25 de noviembre de 2015

y también es Granada...

Lejos del bullicio del tráfico, de la polución que tan de moda está ahora, y del ruido ensordecedor de sirenas, toques de claxon, y frenazos de coches sobre el asfalto, se encuentra una Granada diferente, una Granada que no está representada por la Alhambra, que no entiende de prisas, que se encuentra al margen de la ofrecida por las agencias de viajes, sin lujosos restaurantes con sus cartas en Inglés, Francés y Alemán, sin colas para entrar en los museos y en la que la ciencia no se encierra en un parque, sino que crece junto a los troncos de los árboles. 

En esa Granada, en la que el frío aprieta más si cabe, las hojas caídas de los árboles armonizan el paseo, mientras el único sonido discordante son las voces de los niños en sus juegos infantiles. Una Granada diferente, silenciosa, íntima y espectacular, en la que los dueños absolutos de todo son los colores que ofrecen el verde de las copas con el azul y gris del cielo a medio nublar. Una Granada lejana,  perdida entre las montañas, protegida por bosques y carreteras sinuosas que transportan a los pocos que las conocen, y que nos hace preguntarnos a cada momento si estamos realmente en Granada.

Una Granada, de riachuelos que brotan de la roca, de musgo y setas, de piñas esparcidas por el suelo que hacen las veces de proyectiles, o de improvisados balones que los niños patean por doquier, sobre el verde manto de la hierba todavía húmeda por el relente de la noche. Una Granada para los granadinos amantes de la calma, del campo y del bofetón de aire frío en la cara al bajarte del coche, de los trinos de los pájaros y del ejército de árboles formados hasta donde alcanza la vista. Una Granada que invita a visitarla, a castigar tus pies recorriendo sus senderos, pero sobre todo, a deleitar a la vista con un panorama que dista mucho del sobresaturado mirador de san Nicolás. En esa Granada de chiruca, pantalón de pana y pelliza reforzada, de guantes y gorros calado hasta las mismísimas barbas, los niños patean las hojas que son la alfombra del suelo en esta época del año, y los mayores, ora encendiendo la barbacoa que será la recompensa al esforzado paseo, ora cámara en mano, nos dejamos llevar, concentrando los sentidos en no perder ni un gramo de naturaleza, en estos maravillosos parajes que, tras las escarpadas montañas, nos dice que ella también es Granada...  





Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

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