martes, 31 de mayo de 2011

Flores...


Desde los tiempos más remotos, las flores han sido objeto de estudio por todas las civilizaciones, sobre todo porque aparte de sus aplicaciones ornamentales, las flores sirvieron también para preparar ungüentos y pócimas de fabulosas propiedades curativas. Las flores se ven en todas partes, desde los balcones de nuestras casas hasta las glorietas de las ciudades, existiendo tipos exclusivos de las zonas en que crecen, convirtiéndose en souvenir para los turistas que las visitan como, por ejemplo, los tulipanes holandeses, que en el mercado de las flores de su capital se encuentran por doquier y de mil tipos diferentes.



Las flores, olorosas o no, dotan nuestros campos de trigo de los destellos rojos de las amapolas, de las que se extrae, además, el opio, que se utiliza como relajante en algunos procesos farmacéuticos. He visto flores preciosas en los jardines de los grandes palacios, en los invernaderos de las familias adineradas, y en el parterre de mi madre, que planta unos geranios que son la envidia del barrio.


Flores y flores, de delicado aroma, como el jazmín o el galán de noche, o de belleza sin par como el clavel rojo andaluz, que lo mismo te exorna el calvario de un Crucificado en Semana Santa, que te forra una cruz de Mayo cordobesa y "granaína". Las flores sirven para decir te quiero, saludan al que nace, al que sufre en un hospital, y despiden al que se va de nuestro lado; hay algunas que se comen, y otras que lucen en el pelo de nuestras mujeres, acrecentando así su belleza. En casi todas las ciudades existe un paseo de las flores, y es rara la persona que no haya fotografiado una alguna vez, dada la vistosidad de que rebosan, verbigracia, en los engalanados balcones albayzineros. Flores he visto, como digo, muchas, de maravillosos colores y exóticas formas, pero como en todo tengo mi favorita, y es que, digan lo que digan, hay flores y flores…




viernes, 20 de mayo de 2011

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cuentos de la Alhambra...


Recuerdo que siempre me gustó, de pequeños todos mis hermanos y yo, del primero al último, desfilamos por sus calles repletas de flores y agua, con la luz radiante del domingo por la mañana soleado que sólo Granada tiene. Era una excursión hermosa salir de casa y llegar a PLaza Nueva, para subir por Gomérez y acceder al imponente bosque alhambreño, lugar en el que correr era gratis, los barcos eran hojas grandes y secas por los arriates que seguíamos hasta que nos llamaba nuestra madre, y las castañas más locas eran improvisados balones, o granadas de mano. Nuestra ropa de los domingos, impoluta, volvía a casa que mejor ni os cuento, y mi padre se afanaba con su vieja cámara en inmortalizar las posturas y detalles que a él le resultaban más gratificantes (quizá por eso me gusta tanto la fotografía), para después engrosar las páginas de aquellos álbunes de piel con las páginas de cartón negro, en las que aparece nuestra infancia preciosamente ordenada.

El agua es pieza importante de nuestro Generalife, y las fotos se sucedían, ora entre los caños de agua que se levantaban desde el suelo, ora entre los rosales, o las arábigas ventanas de los palacios de la Alhambra, que me vienen a la memoria cada vez que cojo la cámara y me subo hasta allí, subiendo mis años conmigo por las cuestas que le preceden. Mi niñez por Bib-rrambla, el Campo del Príncipe, las inmediaciones de Alhamar, y la desaparecida vega, en favor del cemento y el progreso, se asoma nostálgicamente a esta ventana, ahora que vuelvo a mirar los nenúfares, flor que me recuerda a mi padre, y su afán por que encontrásemos las ranas que entre los peces se movían, asomando su cabeza, o plantadas tomando el sol sobre las verdes hojas...como podeis comprobar, no sólo Irving tiene sus "cuentos de la Alhambra"...

lunes, 16 de mayo de 2011

Televisión de ¿todos los andaluces?

Nunca me gustó Canal Sur TV, nunca su programación me satisfizo y nunca seleccioné su canal salvo para ver el gol a gol, cuando hablaba del Granada en el grupo IV de la Segunda División B. Sus secciones no pueden catalogarse de malas ni buenas, acaso de indiferentes, que me da a mí que es peor que las anteriores. Últimamente lo veo algo más porque me divierte "Taxi", un programa en el que se pone de manifiesto, algunas veces y entre otras cosas, lo bajísimo que está el nivel de nuestro actual sistema educativo, y la poca cultura que tenemos, metámonos todos, algunos de los andaluces. La televisión pública de Andalucía la veo también en Semana Santa, porque los reportajes sí suelen ser buenos, y ahí no me importa tanto el segundo plano que ocupamos las restantes capitales de la geografía de esta España del sur que es nuestra Andalucía, para nuestra querida televisión.


No me entiendan mal, me encanta Sevilla, es la ciudad en la que me hubiera gustado que estuvieran mis raíces de no haber nacido granadino, y algunos de mis mejores amigos son sevillanos, y algunos también del Betis, equipo recientemente ascendido a Primera División, por meritos propios y tras una grandísima temporada que les ha devuelto a la máxima categoría del fútbol español, pero lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible.

Resulta que para que el Betis lograra la certificación de su ascenso en la jornada de ayer tras haber caído en Tarragona, era necesario que el Granada perdiera contra el Alcorcón, cosa que hizo, tras un partido gris en el que ganó la efectividad de los amarillos, si bien las ocasiones las pusieron los rojiblancos. Lo que me preocupa seriamente, es que el comentario de la noticia no fue nada imparcial, y los reporteros de Canal Sur, preferían a todas luces que el Betis ascendiese ayer, antes de que otro andaluz, en este caso el Granada CF, recientemente ascendido a segunda A y tras un envidiable temporada, confirmase su pase a los play off por el mismo objetivo que el del Betis. Lo que me da pena, es que abiertamente se diga que era necesario, sí o sí, que el Alcorcón ganase ayer tarde, y lo que me indigna es que para Canal Sur, no hay más fútbol más allá del Pizjuan o La Palmera, por mucho que me guste el equipo que juega en el primero. Ojalá el Granada ascienda, porque si lo hace, lo habremos conseguido en contra de los árbitros, de la CEDD, y por desgracia también, por encima de la televisión que pagamos todos los andaluces...

Enhorabuena Béticos, vamos mi Granada...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Derrotado...


Ahí sólo parece ser lo que parece, la foto de un anciano, un hombre apoyado en el quicio de la puerta de su casa, acaso mirando a los nietos por la ventana que le ilumina el rostro y de paso le da cierto calor a su longeva cara, y a sus entumecidos huesos. Sólo es eso, efectivamente, la foto de un anciano, pero detengámonos un momento en la postura, el hombre descansa su fatiga en una columna desvencijada y roída por las ratas, todo en la habitación rezuma suciedad y abandono. Sujeta con la mano derecha el borde de su chaqueta, como queriendo retener algo entre sus manos, quizá todo lo que su mente urde, quizá lo que ni siquiera puede imaginar. Una nube de recuerdos posiblemente invadan su tranquilidad, acaso una lágrima quiera salir de sus ojos, pero da la impresión de que éstos están demasiado secos, puede que ni siquiera tenga más lágrimas que derramar.




¿hacia dónde mira?...a ningún lugar fijo, pero sin embargo mira hacia todos sitios, ya que lo hace hacia dentro, como rebuscando con la mirada todo lo que llevaba dentro y ha perdido. La pierna derecha inclinada, la rodilla flexionada, nos vuelve a dar sensación de tremendo castigo físico, el hombre apoya el pie sobre la misma columna que sostiene, a su vez, sus huesos, pero no intenta andar, quizá no tenga adonde ir...

Esta es la imagen de un luchador incansable, que resistió enfermedades, que sobrevivió a una de las más crueles guerras de la historia, que regresa a casa buscando algo que lo ate al mundo que conoció una vez, y que desgraciadamente nunca volverá. Antes por esos pasillos, un atisbo de esperanza intentaba colarse como lo intentaba la luz por las tapadas ventanas; no había ruidos, no había risas, pero las noticias del exterior eran devoradas con avidez por una familia hambrienta y asustada. La imagen es la de un anciano desconocido,...¿sí?...yo diría que no; el hombre retratado es el padre de Ana Frank, inmortalizado en las dependencias de su empresa, que les sirvieron de hogar, una vez que regresó tras conocer el fatal desenlace de sus hijas. Es el retrato de un hombre derrotado.

N del A: La fotografía es, a su vez, instantánea de otra colocada en la casa de Ana Frank, en Amsterdam, y me llamó poderosamente la atención.


Fuente fotografía: colección particular Jose Luis Teba Marín

martes, 10 de mayo de 2011

Vamos mi Granada...

Lejos quedan ahora las eliminatorias de la Copa del Rey, en que el Real Betis nos apeara de la competición por tener más acierto que nosotros; atrás quedan también, gracias a Dios, las tres derrotas consecutivas encajadas por el equipo, y lejos queda, muy lejos, la oscuridad de los pozos que hemos militado.

Hoy hay euforia en la ciudad, y ganas de ascenso, hoy a lucha y sacrificio en el césped y en las oficinas, hoy hay posibilidades de algo grande. No cabe echar las campanas al vuelo, porque si de algo hemos aprendido los granadinistas es de que hasta el rabo todo es toro, y de que no hay enemigo pequeño, pero soñar es gratis, y el equipo está en una posición privilegiada, tras una memorable campaña realizada, y a sólo cinco partidos de jugar la liga de ascenso a Primera División (y qué bien me suena...).

Al principio del campeonato, mis amigos me decían que la del Granada no era la liga del Betis, encaminado éste al ascenso y aquél a la permanencia...hoy, gracias al Granada CF, su liga es también la del ascenso, la del sueño de su afición, la de la ciudad que se lo merece, la de la élite del fútbol nacional. Hoy podemos empezar a soñar con un ¿por qué no?, un ¿te imaginas? y un ¡a primera!, que nos llenaría el alma de orgullo (si cabe más orgullo que ser del Granada) si consiguiéramos subir al final de la temporada. De momento, hay que seguir ganando en casa, por lo menos, empezando el jueves por el Huesca...

Sólo tú eliges tu final...vamos Graná!!...


domingo, 8 de mayo de 2011

Ay mi Granada...

En el año 1986, Los Romeros de la Puebla estrenaban un Lp titulado "Canto a mi tierra", en el que se estrenaban sevillanas tan célebres como "me enamoré cualquier día" o "sobre los cristales", que luego serían cantadas por doquier en las ferias de nuestra Andalucía. Quizá menos conocida, pero no menos popular, es la sevillana titulada "ay mi Granada" que, como os podeis imaginar por su título, está dedicada a nuestra bella ciudad; es una de esas sevillanas que cada vez que la escucho me transmite cosas diferentes, desde recuerdos de anécdotas vividas, hasta lugares que ya han cambiado, puesto que siempre mi mente juega para llenarme de Granada mientras las voces de uno de los grupos más grandes de nuestro panorama musical de sevillanas, si no el que me más, me llevan por mi ciudad...


Sirvan estas sevillanas como homenaje a la grandiosa carrera de este grupo que tanto ha hecho por nuestra tierra, cantándole a lo que es de todos nosotros...Andalucía.



viernes, 6 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

Luna de miel

La segunda etapa de nuestra luna de miel nos llevó a Florencia, a la que llegamos tras un agradable paseo en tren, una luminosa mañana de Octubre. El taxista que nos llevó desde la estación hasta nuestro flamante hotel, nos contó que le encantaba España y que había tenido el placer de conocer Barcelona y Madrid, pero Granada...para su "desgracia" no le sonaba.



Florencia es una ciudad apasionante, anclada a la vera de su río, rodeada de maravillas y obras de arte, que dejaron las grandes familias que las adquirieron en vida para dejarlas en herencia a las generaciones venideras. Desde nuestro hotel se llegaba muy pronto al centro de la ciudad, en el que se encuentra la Galería de los Uffici, museo en el que hay numerosas obras de arte, realizado por Vasari y encaminado a albergar en su interior las oficinas judiciarias y administrativas de Florencia. En su exterior, en hornacinas dispuestas sobre la fachada, las estatuas de Leonardo y Miguel Angel, entre otros, nos hace una idea de la elevada calidad de las obras escondidas entre sus muros.




Al salir del museo, salimos directamente al río que separa Florencia en dos partes, una más llana y otra más montañosa, en donde se encuentra el mirador y el palacio Pitti, con amplios jardines y lujosas habitaciones, vestigios de la riqueza de la familia que le dio el nombre. Paseando por el río, vemos a lo lejos, desde su orilla derecha, el Ponte Vechio, o puente viejo, quizá lo más famoso de Florencia, junto con el Duomo, catedral de la ciudad, en la que se encuentra la cúpula a la que diera vida Bruneleschi. Al atardecer, las luces reflejadas sobre el río, y las que se proceden de los típicos locales de joyería, aportan una visión preciosista de este lugar, al que no se cansa uno de mirar, desde una orilla u otra.





Seguimos con nuestro paseo, y llegamos a la Plaza de la República, emplazamiento del centro del comercio de Florencia, a partir de la Edad Media, siendo la Signoria el del centro Pólítico, y el Duomo el del religioso. A la derecha de la fotografía observamos la columna de la abundancia, símbolo del lugar exacto en donde se cruzan las principales calles de la antigua ciudad de la época romana.


Si la anterior plaza era la sede del mercado viejo, la de la Santissima Annunziata, fue edificada en el siglo XIII para acoger el mercado semanal, y participaron en dicha edificación grandes arquitectos renancetistas. En ella encontramos la basílica que le aporta el nombre, el pórtico de los siervos de María, y el Orfanato, éste obra de Bruneleschi. La estatua equestre que vemos es de Ferdinando I, realizada en 1508 por Giambologna, al fondo, la cúpula de la Catedral de Florencia.




Nosotros, en la ya mencionada plaza de la Signoria, sede del Palacio Viejo, y en donde se encuentra las copias del David de Miguel Angel (el original está en la Academia), y del Marzocco de Donatello (en el museo del Bargello). La fuente que se observa en la fotografía, es la de Neptuno, obra de Ammanati.

domingo, 1 de mayo de 2011

Tres años...





Tres años llevo ya, quién lo diría, intentando hablar de lo que me gusta, decir las cosas con más o menos "arte", llegar a las personas que conozco, y a las que no conozco también, para aprender de unas lo mismo que de las otras. En estos tres años he podido hacer balance de muchas cosas, de las que he vivido y de las que no he podido vivir, de las realizadas y las soñadas, y he llegado a la conclusión de que es satisfactorio. He llegado a tener habituales en la ventana, que hacen con sus comentarios que me alegre seguir en esta brecha, y que tengan sentido las horas que, cada vez en menor frecuencia, son ocupadas para darle vida a este rinconcito de internet que tanto me aporta. Me reconforta saber que gente que yo no sabía, son lectores habituales y he entendido que a veces es mejor dar menos entradas, pero aumentar la calidad en ellas.



He podido compartir con vosotros cosas de mi vida, algunas más felices, otras menos, para que lleguéis a conocerme mejor, aunque como los cocineros, nunca daré todas las recetas. He sacado amigos de aquí, algunos los he conocido en persona, a otros me gustaría hacerlo y he llegado a saber de ellos muchas cosas sólo con leer lo que escriben en sus bitácoras, y cómo lo hacen. También he intentado, con mis fotografías, hacer llegar a los que no están en Granada, a los que no tuvieron la suerte de nacer aquí, a los que no la conocían, cosas de mi tierra. Sus lugares, sus costumbres, su vida, ocupan un lugar importante en mí, por lo que siempre quiero compartirlo, y he querido, además, mostrar lo que de otras ciudades me ha cautivado, y hacer comprender a los que me visitan, lo que significaron para mí, aunque debo seguir en el intento de mejorar mi calidad fotográfica, empiezo a estar satisfecho de algunos de los resultados obtenidos.


Debo agradecer, como siempre, a los que os asomáis a la ventana del abuelo, la confianza y el cariño hacia esta página de fondo verde esperanza, y deseo que continuéis llegando hasta aquí, porque eso significará que yo sigo teniendo ganas de escribir y de fotografiar. A los que no me visitan con tanta asiduidas, gracias también, porque debo intentar llegar a ellos de alguna manera, y eso me motivará para crear más entradas...Lo dicho, gracias por estos tres años, y cómo dicen en el argot costalero...¡yo quiero seguir, hay que seguir!...

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

Sobre las copias

Queda prohibida la reproducción, total o parcial, de los textos de este blog, así como de las fotografías que en él se reproduzcan, en función de lo establecido en la Ley de Propiedad Intelectual

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