viernes, 30 de diciembre de 2011

Un "te quiero"...

Todos hemos visto miles de "te quieros", aquéllos que los niños pequeños dan a cualquier cosa que se tope en su camino, ora con forma de peluche, ora de pelota, mientras se lo pasan por la carita al tiempo que lo cogen con extrema suavidad, como si de un ser vivo diminuto e indefenso se tratase, a la par que con su media lengua consiguen decir lo que los mayores no decimos casi nunca. ¿por qué nos cuesta tanto? ¿es tan difícil para nosotros, hablar con tu padre o tu madre, y tras acabar la conversación rubricar un "te quiero" que los haga sentirse felices?...yo soy de esos, qué duda cabe, me incluyo en esa tropa que nunca encuentra un momento para decir lo que siente por los seres queridos, aunque yo sea de palabras escritas más que habladas, y hay veces que me quedo con la duda de si realmente mi gente sabe lo que significa para mí.







Siempre hay un "te quiero" especial, ése que se da en la intimidad de una pareja, o el que se grita a voces tras la euforia del primer beso consentido, no robado, de la persona que nos pone el vello de punta sólo con mirarnos, pero el "te quiero" oculto, el que querrías decir y no puedes, y pasan los días y no se lo has dicho, el que piensas "mañana se lo digo", y te lo guardas, aun a sabiendas de que cuando lo consigas soltar puede que sea demasiado tarde; ese que siempre hay gente a tu alrededor que se queda esperándolo, como la mujer se queda, a veces, esperando que le digas que está guapa (aunque ella ya lo sepa) porque le gusta oírtelo decir.


Así se quedan esperando los amigos, tras una discusión que ninguno empieza pero los dos acaban, después de meditar lo ocurrido en el silencio ya de su habitación, y el no decirlo les cuesta perder una amistad o mantenerla desdibujada en el mejor de los casos, aunque venga a ser lo mismo ya que nunca volverán a ser como fueron en su inicio.


Así se queda esperando el hermano que ha compartido su vida contigo sin saber que lo quieres y lo necesitas, que lo apoyas y lo entiendes, que lo quieres...pero, eso sí, ironías de la vida, hay un "te quiero" rápido, fugaz y nada trabajado, para todos esos "amigos" que pululan a tu alrededor, que no significan realmente nada para tí, salvo amistades de una noche, de semanas, de meses o de años limitados, y que al decirlo puede llegar a molestar al que realmente ha estado siempre ahí, el que pone el hombro para que llores cuando estás mal, el que contribuye a tu felicidad entregada y desinteresadamente que es, además, al que nunca dices que lo quieres, por lo menos no con la frecuencia que al compinche en una noche de copas, o al ligue (el que lo consiguiera) de barra de bar y bailoteo. Así se quedan esperando en tu mente tantos "te quieros", ya olvidados, que reaparecen en el teatro de tu día a día cuando alguien pasa fugazmente y recuerdas que fue importante para tí, que fuiste importante para él, y que habéis dejado ya de tener esa importancia...





Esta mañana me ha dado por pensar en esto, tras despedir a mi esposa en el dintel de la puerta, bendita Navidad que nos permite estar juntos, porque quizá estén pasando cosas en mi vida que me hacen plantearme, al menos, algunas cosas, y no sé si he estado a la altura de todos los que si lo han estado para mí, así que hoy escribo un gran "te quiero" para los que día a día, de una manera o de otra, con consejos, ánimos, abrazos, besos y palabras, acciones y actuaciones, detalles y gestos, haceis mi vida más fácil y nunca os lo he agradecido...


P.D: Si tenéis alguien a quien decirle "te quiero" hacedlo ahora, no vaya a ser que no lo sepa...


Fuentes fotografía (por orden de aparición): www.fotosamor.net, www.mohikana.blogspot.com.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Esclavitud...



Desde tiempos inmemoriales, egipcios, griegos, romanos y, más recientemente, América del Sur con el esclavismo negro, la esclavitud ha formado parte de la historia de la humanidad, en la que seres humanos eran reducidos a la condición de animal, en el mejor de los casos, tratándolos como propios en el peor de ellos, obligándolos a realizar toda clase de trabajos, bien sean de índole doméstica, en la que las labores eran propias de la casa, desde servir a los señores, mantener la casa limpia o ir al mercado a fin de abastecer las despensas, hasta limpiar cuadras o mantener a los animales de la residencia entre otras cosas. La esclavitud, además, podía ser de tipo productivo, en la que los esclavos realizaban las tareas destinadas a sacar provecho de la tierra pagando, incluso con su vida, los daños que en ella sucediesen. Los esclavos recibían por parte del amo toda clase de desprestigios, de vejaciones e insultos, pudiendo éste disponer de su vida en caso de que lo considerase oportuno, o cederlo a otro señor previo pago del importe estipulado dependiendo de la valía del sujeto de la venta.





Nosotros hemos desayunado multitud de veces con las historias de esclavitud procedentes de los diversos países del mundo, y hemos visto multitud de películas en las que los esclavos eran parte importante de la trama, sobre todo las que tenían como marco las plantaciones de la antes mencionada América del Sur, en las que los sureños disponían de enormes cantidades de terreno mantenidas, casi en su totalidad, por los esclavos. Así, "Espartaco", "Lo que el viento se llevó", "la esclava libre", "Mogambo", o "Memorias de África", entre otras, nos ilustran un poco acerca de las relaciones entre los señores y los esclavos.



Pero aunque la exclavitud fuese abolida hace muchísimos años, y como todo en la vida vuelve menos la muerte, en la actualidad estamos sufriendo otro tipo de esclavitud, sin golpes de látigo, sin "Domus" romanas, sin lotes de esclavos en el mercado, ni gladiadores muriendo para divertimento de patricios. Hoy día, por mor de la crisis, estamos inmersos en una situación laboral en la que el que está en paro vive esclavo de la falta de liquidez, desesperado por no encontrar trabajo para traer algo que sus hijos se lleven a la boca, para pagar la casa que ya cada vez es menos suya y, encima, con la carga emocional que lleva aparejada el fracaso profesional, en algunos casos. La esclavitud de hoy, nos mantiene atados a una hipoteca cruel y despiadada en la que lo primero es ella, y el resto ya se verá, para no pasar a engrosar las enormes listas de deshaucios, encontrándose los bancos inermes ante la avalancha de casas, coches y propiedades que llegan a sus manos sin que el empleado de la sucursal pueda hacer nada para evitarlo, pero que se lleva las iras de los usuarios que se ven despojados de todo ante la pasividad de los gobernantes. Hoy día, el esclavo es también aquel que tiene trabajo, pues aunque tenga un sueldo a fin de mes, éste se ha visto mermado o congelado, tiene que soportar que el tirano de turno le obligue a trabajar días de fiesta que no va a cobrar ni en tiempo libre ni en dinero, tiene que aguantar echar más horas de las que dicta su contrato sin recibir ni un ápice más de su mínimo convenio, para ver cómo con su trabajo se engorda el cerdo del patrón sin que por ello reciba ni un mísero "gracias", ni por supuesto, un aumento después de, cómo mínimo, tres años en la empresa; encima, cobra en "B" para asegurarse que si te sublevas te pueda recortar esa aportación y ya si que no tienes para nada salvo para trabajar; las pagas extras, las llama "regalo", como si nos estuviera haciendo un favor pagándolas, por lo que él decide cuándo y cómo te las paga, si es que al final las ves...



En esta "zoociedad" moderna (que diría Quino en boca de Mafalda) que nos ha tocado vivir, observamos cómo hay licenciados trabajando en panaderías de Lunes a Domingo cobrando 250€ y, si no estás contento, hay muchos esperando en la cola para hacer el trabajo que tú dejes...esclavitud, sin grilletes ni cantos grupales al caer la noche y finalizar la jornada, con móviles de última generación y trajes de chaqueta, pero igual en casi todo a aquellos esclavos que veían, en las diversas etapas de la historia, como el patrón tenía, y sigue teniendo, su vida, y la de los suyos, en la palma de su mano...menos mal que aun quedan las páginas como ésta para ejercer, al menos, nuestro derecho al pataleo...




martes, 27 de diciembre de 2011

18 de Diciembre...






No hay nada como explicarte al acercarse a tu rostro

lo que se siente por dentro al subir los escalones
que preceden tu semblanza.


No hay como ponerse las galas de los domingos para acudir a Santa Ana

y, en brazos, a nuestro hijo, explicarle los motivos de ir a besarte, Esperanza...



No hay nada, créeme, más vivo,

que la oración musitada
entre dientes, sin palabras,

ante tus ojos serenos;


no hay amor más verdadero,

no hay razón más poderosa,

que la de acudir "in situ"

a comprobar por tí mismo

cómo te ponen de hermosa...


No hay razón que explicar pueda,


al que no entienda los términos,
que una Señora, en su casa,


reúna tantos devotos,

foráneos, gente variada,


las abuelas con sus nietos,


las orgullosas vecinas,


que cuentan al que oirlas quiera


la historia,bien aprendida,


de que su Madre, Esperanza,


es además de su amiga,


la que observa sus quehaceres


y proteje a sus familias,


la que vela por su tierra,


la que cuida de sus niñas,


la que solloza una tarde


de Semana granadina


en pos de su Gran Poder


que en "ná" se lo crucifican...


No hay más Martes en Granada

que el que amanece en Santa Ana;

no hay más placer que mirarte,

no hay verdad más consensuada,

no hay piropo más hermoso

ni canción más afinada;

no hay dulzura más bonita

que la, en tu cara, tallada,

no hay ciudad más orgullosa

que la ciudad de Granada

cuando al caer de la tarde

se abre la puerta cerrada

y salen tus nazarenos

en parejas ordenadas...





No hay Plaza más señorial

que la que espera callada

para estallar en aplausos

cuando salvan la portada

tus hermanos costaleros

con su labor entregada;
ni hay voz que esté más templada,

que la de ese capataz
que, con órdenes pausadas,

quiere separar los muros

para sacarte, Esperanza...


Y no conozco en la tierra

hombres más afortunados

que los que escuchan debajo

los vítores y los ánimos,

mientras paseas por la calle

en tu paso perfumado,

y recoges las preces

de los que esperan mirando

lo bonita que Tú llegas

sin querer estar llegando,

sobre esos hombres de acero

que van, por Tí, trabajando



porque cures sus heridas

porque cuides de sus vástagos,

porque les des, en la vida,

motivos para ir tirando

mientras el palio se mece,

muy cortito y paso a paso,

buscando el aire del Martes

que, sin Tí, no sería santo...



No hay cosa más elocuente

que tu mirada dormida,

no hay nada que más nos guste

que ir contigo de visita,

no hay nada más granadino

que la puerta de tu ermita

abierta de par en par

y Tú dentro, "arreglaíta";



No hay más verde que tu manto,

no hay más manto que este cielo

que nos ampara ahí arriba,

no hay más cielo que tu palio

cuando vas, en Él, mecida,

y no hay más palio, Esperanza,

que el tuyo de recogida...


sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad...



La Ventana del Abuelo os desea una Feliz Navidad y un año nuevo lleno de Esperanza...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Ante Tí...





He acudido a donde tantas veces lo hiciera buscando las respuestas a mis dudas, y esta vez no he encontrado ni un sólo indicio de alguna; el mismo sitio en el que antes me sintiera refugiado, cómodo, arropado, querido, respetado, se ha convertido en otro más, otro de tantos en los que ya había sucedido lo que en él no pensé que ocurriría. He ido, he recorrido los puntos cardinales de mi alma, me he sentado frente a Tí a admirar la perfección de las líneas de tu cuerpo, tallado para orgullo del barrio en el que antes me sintiera feliz y acompañado, y he comprobado que Tú sigues igual, soberbia tu talla, dulce tu mirada, sereno tu semblante, con lo que deduzco que algo en mí ha cambiado, Señor, algo existe dentro de mí que ya no me recorre la misma fuerza que hace cuatro años, cuando acudía ufano a tu hermandad, orgulloso de pertenecer a tu cuadrilla, y soñaba con el día en que el Dulce Nombre de tu Madre te acompañase por las calles de mi barrio, en el que tantas cosas he vivido ya; pero ahora no, Despojado, y quisiera que no fuera así, quisiera que las cosas no me importasen tanto, en esta vida costalera en la que estoy para disfrutar por disfrutar. Quisiera volver a empezar, a veces, siendo aquel que llegaba al santo Ángel para aprender y llenarse de todo, que pasaba inadvertido porque a nadie le importaba su existencia; quisiera hoy ser ése, y volverme a encontrar con devociones, volver a entablar conversaciones con los que estuvieron y ya no están bajo su paso, quisiera tener dieciseis años y no tomarme todo tan a pecho; pero no, tengo la edad que tengo, Despojado, y al hacer balance de todo lo vivido, sólo me queda estar agradecido a esos momentos con mi gente y a tu lado.




He vuelto a ser yo hoy en san Emilio, pero algo desdibujado; me he sentido agusto al explicarte mis motivos, cómo si yo tuviera que decirte lo que me pasa, cuando sólo con mirarme ya sabes por dónde vengo, y me he sentido fortalecido, me he sentido liberado, y he vuelto a pensar con claridad, esa que acompaña cada Domingo de Ramos la tarde de Granada, y he llegado a la conclusión de que nada tiene sentido salvo lo que Tú dictas pero a pesar de todo, Despojado, al salir del templo y mirar atrás, al ver todo dispuesto como siempre en tu capilla, al respirar hondo al cerrar la puerta suavemente, al salir a la calle con su misma luz, con su mismo aroma, el frío de Diciembre me ha sacado del letargo, y todo me ha vuelto a hablar de despedida...

lunes, 19 de diciembre de 2011

Ese momento del día...



Los lunes no son mi fuerte...me levanto pronto para coger el coche y poder llegar a Almuñécar a la hora justa de empezar mi trabajo, despidiéndome aquí de lo que más quiero en este mundo, además de dejar atrás familia y amigos que no veré hasta el fin de semana, D.m; así que cuando llego a la óptica resulta que el carácter lo tengo un poco "de aquella manera", vosotros me entendéis...Pero soy afortunado, y no sólo por tener un trabajo que me gusta en estos tiempos que corren, en los que la gente tiene que coger cualquier cosa con tal de que no le pille el toro de la crisis, en el mejor de los casos, porque en el peor ya llevan una cornada de dos trayectorias, mientras que yo (y tocaré madera) todavía no sé lo que es no trabajar. Soy afortunado, además, porque al cerrar la tienda a las 13:30h, en caso de que no haya ningún rezagado para apretar un tornillo, o preguntarme dónde queda el centro de salud, acompaña el tiempo en almuñécar y, salvo muy contadas ocasiones, es agradable, con lo que me permite disfrutar de uno de los momentos del día que más me gustan...




Sobre las dos menos cuarto llego a la casa, y saco el MP4, la ropa de correr, las zapatillas y el cronómetro, a fin de comprobar las marcas que voy haciendo, que no son de campeón olímpico ni mucho menos, pero tampoco me quejo. Tras unos veinte minutos de estiramientos, salgo a correr y el sol ya empieza a venirse conmigo para no dejarme durante la hora que dura mi carrera; en los auriculares, Vanesa Martín y Manuel Carrasco, una canción una, otra el otro, acompañan el trayecto que discurre paralelo a la playa dirección Tesorillo-Pozuelo a la ida, Paseo del Altillo a la vuelta, amenizando las zancadas que se suceden sin prisa pero sin pausa. La temperatura, el soleado paisaje que se extiende ante mis ojos, el azul del mar, y la soledad de la carrera estable, me hacen reflexionar acerca de todas las cosas que me preocupan día a día y que, ante la inmensidad del mar, carecen por completo de importancia, concentrado como voy en mi respiración, mis pasos, mi esfuerzo, mi sufrimiento...




Me voy cruzando con las caras que ya me van conociendo después de casi tres años, y que se alegran de verme, a pesar de la "malafollaíca" que gasto los lunes por la mañana, y me doy cuenta de que soy feliz, en ese momento lo soy, mientras la brisa me va dando en la cara y el sol calienta mis sentidos, en ese ejercicio casi diario que practico al mediodía, cuando todo lo importante es acabar la carrera una vez más, sin que las pulsaciones lo acusen demasiado.




Me gusta correr, y he llegado a disfrutar de ello, llegándose a convertir en el momento del día más esperado, ése en que tus pensamientos se ordenan, se clasifican y hasta te entretienen, para volver a la rutina nuevamente cuando, tras la ducha, el "isostar" bebido lentamente y el almuerzo, te das cuenta de lo afortunado que eres por poder correr todos los días, llenándote de sol, de mar y, por qué no decirlo, de vida...la lástima es que no veo por ningún lado las "tabletas" de chocolate!!...




Fuente Fotografía: womenshealth.taconeras.net

viernes, 16 de diciembre de 2011

Belén familia Marín-López 2011

Este es el Belén que, desde hace unos días, preside el salón de la casa de mis padres. este año, con respecto al de anteriores navidades, se ha agrandado la base del portal, añadiéndole una fuente de agia natural a fin de darle sentido a la nueva adquisición de figuras que componen el nacimiento, esto es, un pastor erguido con una tinaja en los brazos, y que ha quedado ubicado a la derecha del misterio. Espero que os guste...





Detalle de la fuente con el pastor mencionado anteriormente





Las fotografías proceden de la colección particular de Luis Marín Rodríguez

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ocho de Diciembre...



Siempre me has parecido sublime, Señora, hermosa como ninguna sobre tu paso de palio, "el más romántico de Granada" como dice un amigo de esta Ventana, cuando el Domingo de Ramos te visten de gala para el anual paseo por la ciudad. Siempre, desde que mi madre me descubriera tu existencia, detrás del Señor de la Sentencia, callada, humilde y primorosa, todo lo mío tiene que ver, de alguna manera, con la Iglesia en la que vives, y en la que se escribieron las primeras páginas de mi costalería, de montaje de pasos, de historias de sacristía cuando la curesma la hace ser el horno donde se cuecen las ilusiones de tus hermanos, con la mirada puesta en la puerta que se abre.

Siempre te he visto bella, pero hoy, hoy estabas radiante, mirando desde la claridad de tu templo a todos los que tuvimos a bien dejarnos caer por tu morada, y me has vuelto a enamorar, aun más si cabe, de esas lagrimillas que surcan tu cara y te hacen casi niña...el azul te sienta como a nadie, Maravillas, y eso lo sabe tu vestidor, que te pone como nunca te han visto en esos lares, cuando llega la Inmaculada y te vuelves aun más cercana, más accesible, y más humana...




Eran las una y media del mediodía cuando atravesé, de nuevo, las puertas de san Pedro, con la mujer con la que no hace mucho las cruzara recién casado, y el frío ya se hacía notar en el interior, que para eso es el Darro y es Diciembre...tu mano invitaba a la caricia, a rozarla suavemente, y abandonarte al silencio que se crea entre el que te mira y Tú, para hablarte sin palabras, y quererte sin descanso; no es posible no creer en Tí si te ven ahí, esperando al que quiera venir a verte; no es posible mirarte y no comprender la injusticia del que, a pocos metros enfrente tuya, sufre la Sentencia por nosotros; no es posible ser cristiano y no conmoverse con tu rostro, no es posible ser humano y no llorar contigo, no es posible ser granadino y no conocerte, Maravillas...




No es posible descubrirte y no querer saber más de Ti, como el que ve por primera vez a la persona amada, así se me antoja el momento en que alcancé a llegar hasta a Tí, porque fue verte y desear volver a hacerlo al día siguiente, y al otro, y siempre...Maravillas, siempre me he sentido afortunado de conocer gente que te cuida, de sentirme agusto entre los que te llevan, o te han llevado, entre los que montan los altares que Tú presides, y los que marcan los caminos de tu hermandad; siempre me he sentido afortunado por haberte llevado yo a la calle, siempre me he sentido afortunado de tener cosas que sólo he compartido contigo, Tú y yo, y los años de historia que me muestras. Siempre, Madre, necesito volver hasta tí para reencontrarte, y ver en tus ojos el niño que fuí, el hombre que soy, y pedirte, de nuevo, por los míos. Cuidas de todo lo que me parece importante y yo te lo agradezco, Maravillas, besando tu mano un ocho de Diciembre...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Otoño...




Apenas unos días para darle la bienvenida al invierno, para dejar atrás el Otoño, en el que se han ido cayendo las hojas de los árboles, y de muchas más cosas, y ahora me ha dado por pensar en tí, estación ninguneada en el calendario, aun siendo una de las más hermosas.



De tí no se habla mucho durante el año, sobre todo en Granada, en donde la primavera se espera con ansia para recibir a la Semana Santa y al buen tiempo; el invierno, es la protagonista en la ciudad, ya que Sierra Nevada abre sus pistas y los amantes del esquí acuden por miles a disfrutar de la estación, si bien la capital no nota demasiado esa afluencia y, el verano, ¡ay el verano!, comienza con la feria del Corpus y acaba muy entrado el mes de octubre, masificándose las playas granadinas, con lo que ya le han comido unos días al Otoño, que tanto da a la ciudad y pasa inadvertida.



Tú eres una de las estaciones preferidas, por ejemplo, para el fotógrafo, cuando las luces ocres y doradas ocupan el cielo en asombrosos resplandores, dotando de un carácter especial a la fotografía, que siempre será diferente por lo otoñal, y estará repleta de ese característico color que sólo el Otoño puede darle. Además, en los bosques de la Alhambra, en el paseo de los Basilios, en el del Salón y en un sinfín de lugares granadinos, las hojas caducas de los árboles, como perfecto tapiz, hacen las delicias de los niños que, con sus pequeños pies, las desperdigan por el aire entre risas y voces de alegría; la temperatura del Otoño, para una persona como yo que suda con hablar, es ideal para pasear por la ciudad, sin necesidad de fuertes abrigos, sin pasar frío ni calor, poder sentarte al sol en una plaza y disfrutar de un café, o comer en el campo, absorbiendo lo que el Otoño nos ofrece.



Siempre me gustó el Otoño, que para mí comienza exactamente cuando la Virgen de las Angustias se recoge en su templo, el último Domingo de Septiembre, en el que de niño veía que ya se acababa el verano, volviendo a los libros, a los pantalones de pana y al chándal para hacer deporte. Me gustaba recorrer la ciudad, llenándome del olor a castañas, al húmedo suelo tras la lluvia, y a churros con chocolate en la plaza de la Pescadería, sintiendo en mi cara el fresco viento que por la tarde obligaba a la chaqueta de entretiempo, y el recuerdo de las meriendas en casa de mi abuela una tarde de colegio. El Otoño y la nostalgia se dan la mano, y hoy que estamos prestos a recibir a la Navidad, que el frío se hace notar hasta en la costa, yo quisiera volver a verme una tarde de Otoño, ser el que fuí, pateando hojas por las calles de Granada...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Bicicletas...





Seguro que si os miráis muy dentro, o no tan dentro, depende de los casos, no tardareis mucho en recordar cual fue vuestra primera bicicleta, ése pedazo de libertad que os mantenía lejos de la rutina diaria, y os permitía volar por encima de las "preocupaciones" que durante la semana, y casi siempre en forma de deberes de colegio, os acuciaban importunando vuestra tranquilidad.




Mis hermanos y yo, aprendimos con una Torrot de señorita, de color rojo, que le habían regalado con motivo de su Primera Comunión a mi hermana "Machu", y que nos permitió al resto disfrutar de la bici, ya que ella siempre fue muy desprendida para con ella y hacia nosotros. La bici en cuestión, con guardabarros cromados, luz con dinamo sobre el delantero, y sillín negro de cuero gris, era una preciosidad de esas que hoy llamamos "vintage" y por las que llegan a darse "tortas" los aficionados y/o coleccionistas. Con ella, y de la mano del cuidador de turno (a saber, mi madre, mi padre, mi hermana...), aprendí a mantenerme en equilibrio sobre una bicicleta en el descampado que había enfrente de mi casa, cuando era vega, y que hoy es el centro Comercial Neptuno. Todavía recuerdo el orgullo que me dió cuando comprobé que habían soltado la parte de atrás y que había sido yo sólo el que recorriera la ínfima distancia, eso sí, antes de darme de bruces acongojado por el pánico al ser consciente de que iba sólo...



Una vez aprendí a montar en bici, se hizo necesario pasar a tener una de mi propiedad, y eso llegó en una visita a casa de mis primos, donde una "peugeot" verde botella, similar a la anterior pero de "niño" y más acorde con mi tamaño de ocho años que la de mi hermana, me permitió empezar a disfrutar de dar paseos por el barrio desde que llegaba a casa procedente del colegio hasta que mi madre me reclamaba para volver o hacer algún mandado. Recuerdo que disfruté mucho de esa bici que heredé de mis primos y que, a su vez, mis hermanos mellizos heredaron de mí hasta que la cambiamos en la tienda de "Maxi", un señor que reparaba y vendía bicis de segunda mano en la calle Manuel de Falla, por una expléndida motoreta2 de color azul, mucho más grande y actual que la anterior.



Pero de todas las bicis que anduvieron por la casa, la que más me gustaba, obviamente, era la mía, que es la que aparece en la foto que ilustra el post. La Torrot BMX era una bicicleta de cross, "con cuadro reforzado", un tecniscismo ciclista que no llegué a entender con mi corta edad, de ruedas rojas y muy ligera. Fue la bicicleta que me compré, como mi hermana, con el dinero que mi familia me dió el día de mi Primera Comunión, y me costó en la tienda de bicis de la esquina de Marqués de la Ensenada con Camino de Ronda (no quiero dar publicidad), la nada despreciable cantidad, para el año mil novecientos ochenta y seis, de doce mil quinientas pesetas. Con ella perdí peso, crecí junto a mis amigos del barrio, recorrí una incontable cantidad de veces la calle Alhamar camino de casa de mi abuela, subí al Realejo a jugar con mis compañeros del colegio y, bien porque se me quedó pequeña, bien por dedicarme a otros deportes, dejé de jugar con ella para cedérsela a la mujer que siempre nos cuidaba, y que se la regalara a su hija mayor a fin de que la disfrutara tanto como yo...




Hoy me he acordado de mi bicicleta, y me estoy preguntando ahora mismo por qué dejé de utilizarla, y por qué no me he comprado otra desde entonces. Puede que busque por ahí algún modelo de esa época, de 28´, para volver a recordar aquellos tiempos pasados en los que era un niño regordete sin preocupaciones...

Y vosotros...¿recordais la vuestra?

lunes, 5 de diciembre de 2011

Asiento 72: Granada CF 1 - Real Zaragoza 0




Frío, mucho frío el que pasamos anoche los que asistimos al encuentro, y es que se nota que la "nevera" que preside Granada ya ha empezado a soltar nieve, por lo que fueron necesarios gorros, guantes y mantas para resguardarnos un poco de la intemperie del nuevo Los Cármenes. Además, el juego del equipo no es que ayudara mucho a calentar los ánimos del graderío, que asistió a un espectáculo ramplón en ataque, aunque muy acertado, eso sí, en defensa.



El partido empezó con ráfagas directas del Granada, sobre todo por la banda de Jara, muy activo durante todo el encuentro, aunque el cansancio le pasara alguna "facturilla" en sus últimos lances, y bien organizado por Martins, que ha cogido el sitio y cada vez se deja ver más en todas las zonas del campo. Por la derecha, Uche no se enteraba de nada, y mantuvo la actitud en el transcurso del partido, poco participativo y fallón, muy fallón, rozando el extremo en ocasiones. A pesar del dominio sobre el rival, el Granada sólo tiró una vez entre los palos, lo que hizo a Roberto (el visitante) estirarse para salvar el gol que ya se cantaba en las gradas. Así transcurrieron los minutos hasta que al filo del descanso, un barullo en el área tras pase desde la derecha de Mihel Rico fue aprovechado por Ighalo para, en dos tiempos, poner de disparo raso el 1-0 en el electrónico, resultado que se mantendría hasta el final.



En la segunda parte, tediosa e interminable, el Granada se limitó a defender su renta, y el Zaragoza dispuso de varias ocasiones para empatar el encuentro, si bien entre Diakathé, Íñigo y Roberto, éste último jaleado por el público tras una intervención magistral en un saque de falta cuando ya expiraba el choque, impidieron que los puntos volasen del feudo granadino. Fabri dio entrada a Benítez, que no estuvo, y a Abel Gómez, en sustitución de Ighalo, aplaudido por la grada, y Martins, lesionado en una jugada aislada; pero poco varió la actitud ofensiva del equipo.



Al final, escueto resultado que pone al Granada en 12ª posición, a la espera de los treinta minutos del miércoles ante el Mallorca que, de mantenerse el resultado, lo catapultaría hasta la 9ª, impensable hace tan sólo unos días, si bien cada vez somos más conscientes de que para ver un resultado amplio a favor del Granada vamos a tener que seguir esperando...

jueves, 1 de diciembre de 2011

Llévame a tu navidad...




Con este cálido título, la Asociación Provincial de Coros y Danzas de Granada, en su línea ascendente de salvaguardar la herencia del folclore granadino, que les ha llevado a ser segundos en el conzurso internacional de Zakopane (Polonia), nos llama a acudir al espectáculo que, con motivo de la cercanía de las fiestas navideñas, ha organizado para el próximo sábado 17 de Diciembre, a las 17:00h de la tarde, en el teatro José Tamayo de la Chana.



Por el irrisorio precio de 5€, el espectador podrá asistir a una puesta en escena propia de otros tiempos, en la que cada uno de sus muchos componentes irá ataviado con los trajes regionales que nuestros ancestros llevaran, y que incluso han desaparecido ya de la memoria de los habitantes de los pueblos, tal es la antigüedad de que datan las fuentes de las que han sacado los patrones. Villancicos populares, de siempre, de nuestra tierra, sonarán ese fin de semana llevándonos, como ellos han querido decirnos, hasta nuestra Navidad, para que hagamos un hueco en nuestra agenda que nos permita acudir a la cita y así colaborar con la asociación, que es lo mismo que colaborar con la historia misma de Granada. Si eres granadino/a, no debes dejar pasar esta oportunidad de conocer más de tu tierra, pudiendo recoger tu entrada en la sede de la asociación, en calle Dorada, número 1, local 3, los miércoles de 21h a 22:30h, y los viernes de 19h a 22:30, junto a la zona de bares del populoso barrio granadino, o bien el mismo sábado 17, desde una hora antes del comienzo del espectáculo, en las taquillas del mencionado teatro.



Nos vemos allí...

martes, 29 de noviembre de 2011

Asiento 72: Athletic de Bilbao 0 - Granada CF 1


Hay veces en la que no es necesario marcar muchos goles para dar espectáculo, porque éste se puede encontrar en todas las demarcaciones posibles dentro de un rectángulo de juego, y hay veces que sólo basta con tener una oportunidad y meterla ("lo importante es meterla" que diría Caparrós) para sumar tres puntos que volteen la situación de un equipo.

Eso es lo que el domingo, a mi humilde entender, le ocurrió al Granada en la Catedral, ante un Bilbao que lo intentó por todos los medios, rozando la ilegalidad en algunas acciones, pero que no consiguió sacar de su sitio al Granada, muy atento durante los noventa minutos, y tuvo que conformarse con no irse con un 0-3 de haber convertido el equipo visitante las dos clarísimas oportunidades de las que dispuso en botas de Mikel Rico, que volvía a la que fuera su casa, y Geijo en el descuento.

El partido se presentaba duro, y lo fue, porque siempre que se juega en san Mamés el equipo visitante se encuentra con un anfitrión fuerte, agerrido y con muchísima experiencia en primera división (recordemos que junto con Madrid y Barcelona es el único que no ha descendido nunca), lo que hace muy difícil sacar algo positivo de allí. Pero el domingo fue diferente, y lo fue gracias a la eficacia de Diakaté en la zaga, casi al borde del espectáculo, a la que se unió la de Roberto, una vez más, para sacar balones decisivos que consiguieron mantener la portería a cero y, cómo no, la de Íñigo López, que al glorioso remate de cabeza por encima de la defensa vasca que supuso el único gol del encuentro y que nos daría, a la postre, la victoria, sumó un despeje "in extremis" ya en la segunda mitad, con Roberto batido, para alejar el peligro de la meta granadinista.

El Granada la tuvo y la metió, cosa que se nos estaba negando desde hacía mucho tiempo, y que cambió en el punto de inflexión que supuso el Pizjuán, que continuó contra el Mallorca en casa y que el domingo se confirmó. Gracias a eso, podemos mirar a los puestos de descenso, por ahora, desde el retrovisor, y muy ilusionados con el resto del Granada - Mallorca, que de mantener el resultado cosechado hace una semana, nos permitirá escalar bastantes posiciones en la tabla.

"De domingo a domingo te vengo a ver, cuándo será domingo para volver"...Granada CF- Real Zaragoza, en los Cármenes...


Fuente fotografía: Rojiblanco Horizontal

jueves, 24 de noviembre de 2011

Detalles








lunes, 21 de noviembre de 2011

Asiento 72: Deporte 0 - Barbarie 1




Poco importó anoche que ambos equipos se fundieran en uno sólo a favor de Martins y su hijo; poco importó que un Granada frío como la noche que le deparó el clima al choque, le diera la vuelta al marcador en unos soberbios e ilusionantes cinco minutos; poco importó que el estadio, una vez más y he perdido la cuenta, se llenara a pesar de las bajas tenperaturas, la lluvia y de la "pelúa" que nos dejó caer nuestra querida Sierra Nevada; poco importaron las perlas de Siqueira primero, y del propio Martins después, para neutralizar y remontar, respectivamente, el tanto de Casadesús en la primera mitad...poco importó todo esto, porque cuando mejor estaba el equipo, cuando la afición empezaba a recuperar sensaciones de temporadas pasadas, cuando Los Cármenes cantaba, apretaba y animaba, un desalmado, impresentable, enemigo del sentido común y del espectáculo al que estaba asistiendo, le hizo un flaquísimo favor a los colores que dice defender,y asestó un "paragüazo" al linier que, dicho sea de paso, estaba cuajando una actuación intachable. Tras eso, ya no sirve nada más, ni las declaraciones de Pina (necesarias pero inútiles, sobre todo si tenemos en cuenta que hay favoritismo por su parte a los más exaltados de Los Cármenes), ni las de Fabri, ni las acusaciones posteriores que llevaron a la policía a detener al autor de los actos, un muchacho menor de edad que se olvidó de todo para dejarnos sin nada, cuentan a tenor del ridículo del que fuimos testigos los que allí nos encontrábamos.



La afición del Granada, siempre con su equipo, nunca violenta y respetuosa al máximo, se vió mal retratada por parte alguno de estos energúmenos que siempre han demostrado que, además de animar, que lo hacen y bien, también encienden y crispan los ánimos de los visitantes. Anoche la ciudad quedó mal, porque es triste que después de treinta y cinco años sin pisar la primera división, tengamos que ser precisamente nosotros los que, tres años después, rememoremos los actos acaecidos en Bilbao cuando de manos del mismo árbitro se suspendió el último encuentro por motivos similares. Es triste que una noche emotiva, propiciada por el golazo de Martins que devolvió a la grada ilusión y confianza, que se emocionó cuando el 17 granadinista marcó el tanto y lo dedicó a su hijo enfermo con lágrimas en los ojos, se enfriara gracias a que algunos estaban demasiado calientes. Reflexionen, directivos del Granada, que el estadio no lo llenan sólo algunos radicales, sino los niños a los que ustedes obligan a pagar, y el resto del campo, que ajenos a la violencia deplegada por los de siempre, se fueron a su casa cabizbajos y cariacontecidos, una vez más, ésta por razones ajenas al juego del equipo.


Vamos Granada, que con noches como la de ayer (sobre todo en la segunda mitad) se auguran cosas muy buenas, si la ceguera de tus dirigentes y la barbarie que ayer ganó el encuentro nos dejan disfrutar de ellas...

Fuente fotografía: Rojiblanco Horizontal

viernes, 18 de noviembre de 2011

Amor...










María Santísima del Amor y Nuestro Padre Jesús de Nazaret.


Parroquia san Isidro Labrador. Pino Montano (Sevilla)


Fuente fotografías: archivo particular de Delfín Gandiaga

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Querido Alfredo...




"Querido" Alfredo:



Te hablo desde la España del "mileurismo", desde la de los desahucios, del paro y desde la forzosamente laica que vosotros habeis propuesto. Te hablo desde mi rincón, ése que sigue siendo verde porque tengo Esperanza en que todo esto ha de cambiar, a pesar de los pesares, y un poco atónito ante las últimas declaraciones que has hecho desde tus improvisados púlpitos. He de decirte, porque no lo sabes, que nunca comulgué con tus ideas, ni con las ideas de los que te precedieron, pero es que ahora comulgo menos, (bueno en la iglesia sigo haciéndolo porque no podeis quitármelo), pero no con las falacias que nos envías en cada uno de tus mitines porque, "querido" Alfredo, hoy te pregunto: si Rajoy es una marioneta de Aznar, ¿quién mueve tus hilos?...no contestes, te lo diré, los mismos que han manejado tu partido desde siempre, exactamente los mismos, ésos que nos habeis metido en dos crisis económicas graves, yo recuerdo ésta y la anterior, y Solbes, tú, Felipe y los Guerra, habeis estado en las dos, sólo que con menos canas, pero con las mismas chaquetas de pana.



"Querido" Alfredo, eres químico, por eso sabes de fórmulas, y aseguras tener la que nos sacará de la crisis, pero...¿por qué no la sacaste hace ocho años criatura?...también te lo diré, estabas más preocupado por negarla cuando os subisteis de nuevo al poder y, nada más coger las riendas del gobierno, reconocisteis que la tal "recesión" era, quizás, algo más serio. Yo, en cambio, de fórmulas poco; "fórmula joven" en el Corte Inglés cuando me compro unos vaqueros, "fórmula V" en la música de otros tiempos, y la fórmula 1 los domingos con Alonso, pero sin saber de fórmulas, quiero formularte otra pregunta...si Rajoy usa la crisis para ganar votos, Alfredo, ¿qué hicisteis vosotros con el 11-M? ¿qué hicisteis con el "no a la guerra", cuando os rodeabais de incongruentes que destrozaban a EEUU y luego paren a sus hijos en la mejor clínica, privada por cierto, de Nueva York?, dime Alfredo...¿qué hicisteis?...



Te sigo hablando, Alfredo, desde los colegios de pago de los que no podeis erradicar las creencias más incrustadas de nuestra idiosincrasia, para preguntarte si tus hijos, y los hijos de tus compañeros de gabinete, rezan en las aulas de sus escuelas privadas ante los mismos Crucifijos que quitasteis de las públicas o, si por el contrario, en las escuelas "públicas" donde ellos estudian ya no queda nada que huela a pasado; perdón por mi torpeza, a "pasado" huelen tus mitines, a "pasado" suenan tus palabras, y no quiero formar parte del "pasado" en el que dices luchar por lo que quiero. ¿por qué no has luchado por el trabajo de mi gente? ¿por qué no has luchado para que a tantas personas no las dejen en la calle? ¿por qué no has luchado por la verdad desde el principio?..desconozco la respuesta, pero si sé que el veinte de Noviembre (qué fecha más bien buscada Alfredo), no acudiré a las urnas para revalidarte en tu puesto, más que nada porque no creo que seas la persona indicada para el cargo, ya que de haberlo sido, "querido" Alfredo, has tenido demasiado tiempo para demostrarlo.



Un saludo de un votante indeciso...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Echar de menos...

Echar de menos, añorar, extrañar, echar en falta...es la esencia misma del hombre que ve cómo su vida evoluciona, anticipándose a cambios que sólo están en la mente y preparándose, en consecuencia, para ellos; constituye uno de los pilares del alma humana, de su propia existencia, que se balancea acunada por los brazos de los recuerdos que dan forma a la añoranza. Se puede echar casi todo de menos, desde los tiempos felices de la infancia, los juguetes de los que disfrutáramos, las personas que nos acompañaran...se puede echar de menos el patio del colegio, los primeros compañeros, antiguas amistades y amores precoces e inexpertos (bueno, quizá para éstos no sea añoranza la palabra adecuada), y todo esto se desata cuando la chispa de un comentario, una comida con gente de esa época, o cualquier otra circunstancia prenden la llama de la mente y salta de pronto la sensación especial que da el no tener lo que tuviste, no estar en donde estuviste, o no querer a quién quisiste.



Cuando pasan los años, la añoranza se va convirtiendo en compañera de viaje de todos y cada uno de nuestros días, hasta el punto de que siempre estamos echando de menos cosas que ya no tenemos, o lugares que ya no hemos vuelto a visitar...se van echando de menos los familiares y amigos cuando el trabajo cambia tu lugar de residencia, se echa de menos el deporte cuando por motivos físicos no puedes volver a practicarlo, y se echa de menos una casa, una pandilla, e incluso alguna que otra melodía que nos lleva a situaciones queridas por nosotros en algún momento pasado de nuestra realidad...sí, siempre estamos añorando, desde que nos levantamos hasta el instante en que nos entregamos al sueño, buscamos en las estanterías del fuero interno aquello que alguna vez nos hizo felices y hoy es sólo sueño y tiempo pasado.



Echar de menos...eso es lo que a mí me pasa cada vez que te miro, Esperanza, o acudo a tu encuentro en cualquiera de esas calles que sólo recorro en Martes Santo, y lo que siento cuando alguno de los tuyos me recuerda lo que compartimos bajo tus entrañas, por las que sigo viviendo en la distancia, o lo que experimento cada vez que se arrían los cuatro zancos de la Custodia en la mañana del Corpus, desde que suena el llamador para abandonar su paso, en ese Jueves que sólo tiene Granada. Echar de menos es la causa de que mis ojos se llenen de lágrimas al mirar de soslayo a Maravillas, cuando mis pies me llevan a san Pedro en donde tantas cosas ya he vivido. Echar de menos es no ver más la calle Mulhacén desde los respiraderos de Nuestro Padre Jesús Despojado, aunque no duela. Echar de menos es no poder tocar los pies del Sagrado Protector , situados a la izquierda de tus ojos, cuando la cruz se hunde en el calvario de lirios antes de que su cuadrilla se disponga a ponerlo en la calle. Echar de menos...es escuchar esa marcha de palio, "la Saeta", y no estar debajo de la que me permitió estrenar mis esfuerzos costaleros; aunque eso, pensándolo bien, este año que entra no lo sentiré, este año que entra no, no sabré lo que es echarte de menos, y espero que nunca vuelva a saber lo que eso significa...este año, Madre, no tendré que mirar una fotografía de Viernes Santo, y echar de menos...

viernes, 11 de noviembre de 2011

La Granada que se fue...

Deambulando por la Feria del libro antiguo y de ocasión, como me gusta hacer siempre que puedo para matar los dos pájaros de un tiro que suponen ver libros, de un lado, y pasear por el centro de la ciudad del otro, me encontré con varios puestos interesantes en lo que a curiosidades se refiere, por lo que no tuve más remedio que hacerme con algunos ejemplares de determinados temas que, en mí, os podéis imaginar de lo que van.

Entre los facsímiles con recetas antiguas, relatos fantásticos, manuales de mil cosas diferentes, y los editoriales que sacara la desparecida caja provincial y, anteriormente, la biblioteca del movimiento, aparecían innumerables libros acerca de dos de mis temas favoritos, Granada y la fotografía, o la fotografía y Granada, que en tierra de reyes tanto monta, monta tanto; Y fue un tremendo hallazgo un "librito" en el que, sobre fondo amarillo, letras negras me llamaban con un sugerente "Granada 1900", con lo que no pude menos que adquirirlo. En sus páginas, envuelta en una lectura rápida y agradable, aparece la Granada de mis abuelos, y la de mis padres también, si bien esta última con menos aportación fotográfica, en la que las instantáneas de Ayola, del archivo de la Casa de los Tiros, y alguna que otra aportación privada, nos presentan cómo fue la ciudad que nos precedió, y la que hemos recibido en herencia. El Darro encontrándose con el Genil a "pecho descubierto", la ciudad dividida en dos orillas, los coches de caballos, los hombres con capa, "chorrojumo" y Valparaíso, el Tranvía de la Sierra (tremenda pérdida para nuestra ciudad, por otra parte), y ese característico sinfín de paisajes que han hecho de nuestra ciudad ese lugar idílico por el que han pasado tantísimas personalidades, desde el momento en que Boabdil llorara su pérdida. Desde esas páginas, he conocido momentos históricos de Granada, cómo la realización del embovedado sobre el Darro, el posterior "reventón" del mismo que dejara ese tremendo socabón en la mismísima Puerta Real de España, la demolición del Puente de Castañeda, del que sólo queda ya el nombre de la calle, y lugares emblemáticos de la Granada de principios del XX, como el café Colón donde se relizaran las tertulias de los cultos señores de la época....con el libro, se han reavivado las ganas de seguir haciendo fotografías de la ciudad, y de escribir sobre ella, por lo que recomiendo al que le interese que lo busque, u otros más voluminosos y con mayor género, como puede ser el del citado fotógrafo Ayola que, curiosamente, descansa en las estantería de casa de mis padres para mi disfrute personal y el de mis hermanos.




No cabe duda de que no se puede transmitir en un post todo lo que me ha devuelto, en unos casos, o me ha descubierto en otros, el gracioso "librillo" que os comento, pero sí puedo hoy, gracias a un correo electrónico que me ha mandado mi padre no hace mucho, haceros partícipes de esa ciudad de la que apenas conocemos nada los que nacimos, p.e, en el año setenta y siete, y que tuvo por principal protagonista un maravilloso sistema de transporte público que erradicaron por ser poco práctico en la futura Granada, y que hoy, años después, tiene abierta la ciudad de Norte a Sur, esto es, el tranvía...


miércoles, 9 de noviembre de 2011

sobre Fray Luis de Granada...





Sobre su pedestal, nos da la bienvenida cuando, desde cualquier acceso, bien sea Carnicería, bien sea Jesús y María, nos acercamos a la belleza centenaria de la iglesia de Santo Domingo. Él, desconocido para muchos de los granadinos que ni reparan siquiera en su presencia, de tantas veces como se pasa a su lado, camino del trabajo o de la casa, todo aquel privilegiado que viva por los alrededores del Realejo. Es uno de los ilustres personajes de esta ciudad, que tanto sabe de figuras olvidadas, aunque no seré yo el que reúna su historia en esta ventana, ya que esa labor es más de alacenas o conventos, pero sí me gustaría acercarme a lo que fray Luis de Granada, que así se llama el representado, vive a diario de Lunes a Domingo, de Enero a Diciembre, en ese emplazamiento del que dispone para testimoniar el devenir diario de su barrio.




Sobre su cabeza revolotean los pájaros que sirven de banda sonora a los amaneceres y atardeceres de la plaza, y sufre las inclemencias metereológicas en forma de lluvia y viento, en las estaciones como la que nos ocupa en estos dias, y el calor más insufrible en las tardes estivales de Granada. Algún balonazo se habrá llevado su figura, procedente de los niños del realejo que, ajenos a su historia, emulan a los Cristiano y Messi en su mayoría, aunque puede que alguno se acuerde de Geijo, en los partidos improvisados en el adoquinado. Los alumnos del colegio mayor adyacente a la iglesia, y las alumnas del que hay enfrente, no reparan en él cuando, carpeta en mano, emprenden el camino de ida o de regreso a facultades y escuelas de esta Granada académica, mientras que las ancianas del barrio se asoman a sus balcones con la mente puesta en otros menesteres...eso durante el año, claro, pero es que hay una semana...




...Hay una semana al año en la que fray Luis de Granada oberva y aprende de colores de hábitos, hasta tres, de las hermandades que residen junto a él; morados y blancos, negros, blancos y rojos, inundan de color en los días pasionales el barrio que él habita, y es entonces cuando se le olvida todo lo demás; se decica a admirar las labores costaleras en las salidas y encierros, la corrección de los tramos, el sonido de las bandas, la diversidad de estilos, la riqueza de las tallas,...asistiendo a la Última Cena, en la que él se encuentra tan cerca del Señor, y de la Victoria de su Madre...¿se habrán fijado sus costaleros, sus nazarenos y camareras, en la estatua de toda la vida cuando muere la estación de penitencia?...Él sabe del buen hacer de la agrupación musical del Martes Santo, de la sobriedad de la Virgen y la elegancia del misterio, e incluso le gusta lo distinta que resulta el Viernes Santo, cuando la algarabía de las bandas de música se torna en capilla y en silencio; él ha entonado con la Armada Española la Salve Marinera en honor a la Virgen del Rosario, toda dulzura, y ha escuchado cientos de veces a los que mandan los cambios bajo el Cristo de las Tres Caídas, y ¡cómo le gusta ver la plaza llena de gente!, cuando Granada recibe a sus hermandades. Él sabe de todo esto, y de la ilusión infantil junto al Niño Jesús al que tanta devoción le tuvo él en vida, y de la historia que nos muestra la Virgen de Lepanto cada doce de Octubre; él sabe de Granada, faltaría más, y de sus tradiciones y sus cosas, pero seguro que no supo, el bueno de Luis de Sarria no supo, que la ciudad que lo vió crecer le iba a regalar, para siempre, la belleza de la Semana Santa en el Realejo...

viernes, 4 de noviembre de 2011

Asiento 72: Sevilla FC 1 - Granada CF 2




Somos conscientes los aficionados granadinos que el Granada no jugó bien en Sevilla, pero el fútbol casi nunca se entera de estas cosas y la grandeza de este deporte reside precisamente en que pueden darse estas situaciones, y por eso nos gusta tanto...



El Granada acudía a Sevilla como colista, sin haber marcado nada más que dos goles, y con un juego a veces brillante ante los grandes, y pesado ante los que podemos considerar equipos "de su liga", mientras que el Sevilla jugaba en casa con la vitola de ser el único equipo, junto al Barcelona de Guardiola, que no había perdido un encuentro en todo lo que llevamos de campeonato así que, aparentemente, la cosa pintaba mal para los visitantes; ¡y vaya si pintaba mal! porque a los cuarenta segundos de partido una espectacular jugada de Navas por la derecha, con caño a Siqueira incluido, habilitaba a Cáceres que disparó a bocajarro y el rechace de Roberto lo aprovecha Manu del Moral para poner el 1-0 en el marcador, que enloquecía a los sevillistas y enervaba a Fabri Gonzalez.



Parecía que, una vez más, el Granada volvía a tropezar otra vez contra la piedra de los precoces errores defensivos, pero se rehizo y Abel Gomez primero, tras lanzar una falta que salvó Varas, y Mainz después, rematando de cabeza un balón que despejaría la zaga, pusieron cerco a la meta local, aunque sin fruto, por lo que se llegaba al descanso con el resultado mencionado, con muchas dudas en los de Fabri, y algún susto en los de Marcelino.



La segunda parte fue completamente distinta, el Sevilla demostró porqué no había perdido un partido con un juego rapidísimo, desarbolando a los granadinos que no podían hacer nada para evitar los continuos ataques sevillistas, pero surgió Roberto, el gato rosa, de azul la noche del lunes, que desmontó una y otra vez las ilusiones de los locales por hacer gol en su meta, desesperando a la delantera local que veía como el meta granadinista se erigía, una vez más, en el héroe del partido, a imagen y semejanza del Varas del Camp Nou, con la diferencia de los puntos logrados al final, y es que si lo paras todo, pero no metes, o empatas o pierdes, por lo que se hacía necesario marcar. Así que Fabri dió entrada a Ighalo (otro héroe de goles importantísimos), para hacer descansar a Uche que poco antes había marrado el 1-1 sólo con Varas batido. Y salió Ighalo, agarró un balón en la frontal, lo bajó al suelo, regateó al defensa, ya dentro del área, y soltó un zapatazo que se estrelló en el larguero, cosa que aprovechó el de siempre, Geijo, para introducir, no sin suspense, el balón en las mallas sevillistas, ya que Varas llegó a tocar inútilmente el esférico, convirtiéndose así el primer gol a domicilio en primera división treinta y cinco años después del Granada CF.



Ahí se acabó el Sevilla, ahí empezó el Granada a creerse que había vuelto a la máxima categoría, y se lanzó a consumar los esfuerzos de su guardameta, para ver si podía sacar algo más, y llegó de nuevo Ighalo, que peleó con el zaguero en el balcón del área para ganar el balón y habilitar a Mikel Rico, el cual enganchó un izquierdazo raso y fuerte ante el que nada pudo hacer Javi Varas, y con él que llegó el delirio, la alegría desmedida de la afición visitante, que veía cómo su equipo, sin hacer un buen partido, tuvo la suerte que se le había negado en tantas otras ocasiones (Valencia, Atlético, Real Sociedad,...), aprovechó dos de las cuatro ocasiones que tuvo, hizo los mismo goles que en los diez anteriores encuentros y se llevó del Pizjuán tres puntos que saben a lucha, a esfuerzo y a gloria.



Ganó el Granada su segundo partido en primera ante otro de los grandes (ya lo hizo con el Villarreal en casa), y ya está dispuesto el próximo domingo para seguir haciendo historia ante el Racing...que grande es el fútbol, que nos regala cosas como las de la noche del lunes...Sevilla FC 1 - Granada CF 2...




fuente fotografía: Rojiblanco Horizontal

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Maestranza...








viernes, 28 de octubre de 2011

Lluvia...


Ya ha llegado, y con ella el otoño empieza a asentarse, al fin, en la costa granadina que ha visto cómo el verano se ha visto sorprendido, a finales de Octubre, por el temporal que nos vuelve a meter de lleno en la realidad de las fechas en las que estamos. En la foto, la toalla de playa resistiéndose a la despedida de la temporada estival, más larga que nunca, se moja sobre el balcón del piso en el que hasta hace poco se contaban todas las ventanas encendidas, y deambulaban por los balcones los veraneantes en Almuñécar. Hoy hace frío, y la lluvia nos acompaña desde muy temprana hora, cuando el repiquetear de las gotas en los cristales despertaban al que os escribe, teniendo que levantarse a deshoras para cerrar persianas, recoger ropa tendida y volverse a meter en la cama para disfrutrar de la lluvia bajo la colcha de entretiempo.

A mí la lluvia siempre me supo a planes frustrados, aun a pesar de que algunos de mis mejores amigos de la infancia fuesen, y son, agricultores, por lo que veían la metereología desde un prisma diferente al mío, más centrado éste en salir con los amigos, que en el devenir de la cosecha de turno; siempre se me ha agriado el carácter (más de lo habitual), cuando me levantaba un sábado y escuchaba la lluvia golpear contra las uralitas del patio de luces, y me levantaba seguro de que esa mañana no habría fútbol después de ir al supermercado, que esa tarde no saldría del sótano en el que mi padre decoraba la maqueta, y no cabría más posibilidad que la de sentarme en la mesa de camilla, o dedicarme al ocio dentro de casa, pero eso sí, no aprovechaba para estudiar, porque no iba a quedarme en casa todo el día, y encima entregarme a los libros. Además, ya de mayor, la pandilla no salía ante cualquier atisbo de lluvia, por lo que el primer amor debía esperar a la semana siguiente, y en otra semana, la Santa, la querida lluvia me privaba de lo que más espero durante el año. No había bicicletas, ni nada que pudiera llevar consigo ensuciar la ropa o las zapatillas, cuando el astro rey decidía ocultarse tras la tupida "pared" de nubes amenazantes...

Hoy día, afortunadamente, todo lo que hago puede hacerse con lluvia, por lo que ya no afecta tanto a mis planes, si bien lo de la Semana Santa es algo que no ha cambiado, todo lo demás se puede seguir haciendo si llueve, por lo que ya mi estado de ánimo no se altera tanto como antes, aunque me siguen aletargando los días grises, que aprovecho para leer, escuchar música, escribir, estar con mi esposa, a la que tan poco veo durante la semana, tomar palomitas mientras disfruto de una buena película, o sacar la cámara para probar cosas con ella, como es el caso que os pongo hoy, y es que, nos guste o no, la lluvia nunca nos deja indiferentes...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Asiento 72: Granada CF 0 - FC Barcelona 1




Por fin podré contarle a mis nietos que yo ví, al menos una vez, al Barça jugar en Los Cármenes; pero no a cualquier Barça, no, nada más y nada menos que al que ganó seis títulos en una temporada, al que paseó su nombre, y el de su región, por los campos de Europa, y al que hace el mejor fútbol que se ha visto en muchos años; yo ví, ayer día veinticinco de Octubre de dos mil once ví, al Barça de Guardiola, Messi, Iniesta, Xavi...pero no podré decirle, en cambio, que el partido fuese vistoso, aunque sí emocionante; que el Granada era inferior, pero el Barça no fue superior, ya que aunque llevara la voz cantante del encuentro, en ningún momento los de Fabri se vieron seriamente amenazados, gracias a que Mainz, los Rico, Siqueira e Íñigo, escoltando a Roberto, hicieron imposibles las acometidas del Barça, que cambió a Xavi por Villa, pero no encontró el gol en Granada, por lo menos, en una de esas jugadas trenzadas que tanto lo han caracterizado.



El Barça ganó, pero no convenció; cosa que sí hizo un equipo local del que ya necesitamos que el buen juego de casa se transforme en victorias, y podamos escalar los puestos de la tabla. Defendió hasta el final, espoleado por una grada que en ocasiones olvidó quién era el equipo de casa, y se limitó a ver el fútbol desplegado por un Barcelona que no encontraba a Messi, que no funcionaba, que estuvo espeso, y que ni siquiera con diez hombres por expulsión de Romero pudo marcar algún gol a un Granada pletórico de moral y de efectividad defensiva. Pero salió la clase, la elegancia del capitán del Barça, la que nos enamoró en el mundial, y de la que esperamos grandes cosas en la eurocopa, sacó de su catálogo de genialidades un lanzamiento perfecto de falta ante el que nada pudo hacer el bravo cancerbero local, que dió al traste con la ilusión del graderío, e hizo que nos quitáramos el sombrero ante su enorme calidad. El barça ganó, pero el Granada ilusionó, nos puso los pelos de punta y nos emocionó antes, durante y después del partido, y esperamos que esto siga así, que disfrutemos como venimos haciendo cada vez que atravesamos las puertas del estadio, y que nos dejemos muchos años la voz animando a los nuestros...gracias Granada, por lo de ayer, por lo de Elche, por lo de siempre, y porque podré contarle a mis nietos que yo ví al Barça en los Cármenes, porque soy socio del Granada.



fuente fotografía web oficial Granada CF

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
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