domingo, 27 de junio de 2010

Las puertas...

Tras el aparentemente inofensivo gesto de girar un postigo y abrir una puerta, se esconden multitud de situaciones no mostradas pero inherentes, que sin pensarlo afloran y nos devuelven a lo nuestro, a nuestras cosas y a nuestros "sinsentidos". Abrir una puerta, es descubrir infinidad de olores que nos llevan a las habitaciones que dejamos de visitar, de aquellas casas que se cerraron. Nos traen voces de gente conocida, que en algún momento fueron parte importante de nuestras vidas, y que acaso ahora ya ni siquieran estén presentes, aunque un encuentro fugaz en una boda, por ejemplo, nos reúna con ello como si el tiempo no existiera. Nos devuelven los rostros de los amigos de la infancia, las estancias de esos hogares mil veces visitados en nuestra niñez, y diferentes ahora, desde la atalaya del tiempo transcurrido, completamente distintas ante los ojos de las personas en que la vida nos ha convertido.
Una puerta es un mundo nuevo cada vez, de juegos, de música, de lectura, de vivencias contenidas en lugares recónditos de nuestro ser, y que da paso a esa nueva aventura de descubrir lo que sus paredes encierran, con cada pedacito de nuestra historia impregnado en sus mil y una capas de pintura. La sensación inexplicablemente agradable de abrir la puerta del que fuera tu cuartel general, ése en dónde sólo tú sabías buscar para encontrar las cosas, donde privatizabas todo, desde una goma de borrar, al primer papel emborronado con e nombre de alguna mujer de tu círculo de amistases, o de ésas habitaciones donde siempre encontrabas la sonrisa franca, y la mirada cómplice, ahora se van tranformando en otras cosas, tan similares y dispares a la vez, que te unen y te separan de todo lo tuyo que has vivido, con todo lo tuyo que te queda por vivir...la puerta de la habitación de tus hijos, la de tu nuevo hogar, la del salón donde habrás de pasar tantas horas, se te abren ahora con el "miedo" a lo desconocido, a lo que se esconderá tras ellas, y que sólo podrás conocer si giras el pomo de la misma, mirando con curiosidad lo que se asoma tras la madera noble, de recia compostura y aroma a nuevo...yo estoy en esa tesitura, he ido entornando, que no cerrando, la puertas que me han hecho como soy, y he ido firmemente abrir la nueva, la que me llevará a esa nueva etapa de la vida y, mire usted por dónde, me he ido a encontrar con esto...

sábado, 19 de junio de 2010

Espero que vuelvas a llamarme...


No hace nada que se cumplieron diez años e, inevitablemente, me volví a acordar de tí. Esta vez, me he querido alejar un poco de la euforia que se desata en mi interior cuando recuerdo esas cosas, y he querido esperar unos días más, para hablarte más calmado, y así sosegar un poco las palabras. Lo que ha sido de mí ya lo sabes, pues siempre vienes conmigo, pero me pregunto que ha sido de Tí...cómo llevas estos diez años posteriores a tu paseo único e irrepetible y cómo afrontas otros diez, o los que vengan, asiéndote a la hornacina desde la que nos vislumbras, desdibujados por la cera de los cultos, o por el incienso de los días solemnes. Qué esperas, Señora de los escolapios, qué ha cambiado en Tí, qué sientes ahora que el tiempo pone cada cosa en su lugar, y a Tí en el de todos nosotros. Cómo viviste, engalanada, "pintada y peinada" desde tu balcón de flor y orfebrería, ese paseo que te llevó por las calles de una ciudad tan distante en la historia y tan próxima en el sentir popular. Qué sucedió en tu mente, cuando te viste cambiando Genil por Tíber, Carrera por Conciliazione, Pasiegas por san Pedro, Calasanz por san Giovanni. Qué experimentaste cuando, al calor de tu gente granadina, recibiste las caricias de las oraciones de medio mundo, reunido en Roma, por la gracia de Juan Pablo, q.e.p.d.
Yo, siempre he escrito de lo que viví, junto a mi hermano, mis amigos, mi cuadrilla. Siempre he leído sobre lo que sintieron otros cofrades granadinos, cuando te vieron salir a las dos de la tarde, de ese dieciocho de Junio. Siempre me han contado sus experiencias los que te acompañaron de forma distinta a mí, ya que yo tuve la suerte de llevarte a Tí, pero...ignoro lo que Tú sentiste, lo que viste, lo que oíste...ignoro cómo te afectó el calor del mes de Junio, el sol en la cara, y el relente de la madrugada estival; ignoro si disfrutaste con nosotros como nosotros contigo, si volverías a repetirlo, si sueñas, de vez en cuando, con todo lo que ocurrió ese domingo, del que nunca nos olvidaremos. Ignoro si decidirás volver, para que así compartan contigo esos momentos los que aquel día no pudieron acudir a tu llamada. Ignoro si volveremos a vivir, Tú y yo, algo parecido a eso que recordamos todos los años, desde el mismo día que sucedió. Créeme si te digo que lo ignoro, incluso no sé si Tú, en tu infinita sabiduría, eres capaz de imaginarlo siquiera, pero, María del Mayor Dolor, si algún día te animas a volver a Roma, espero que vuelvas a llamarme...

miércoles, 16 de junio de 2010

Santi dijo...


"Gruñón...la Esperanza suele dejarme sin palabras simplemente. Esta instantánea de igual manera me deja sin palabras, y me transporta hasta los escalones previos del Altar Mayor de su Basílica. Es la imagen de la serenidad, la paz, el consuelo, y por supuesto de la ESPERANZA que SIEMPRE buscamos y encontramos en una Madre".
El que suscribe estas letras que figuran arriba, me insta a que le dé la enhorabuena al autor de la fotografía, cosa que hago, en esta entrada que sirve de epílogo a esta sección, breve pero intensa, que ha figurado en mi ventana. Se cierra la misma, pero no olvidéis que siempre se podrá opinar en ella, porque siempre sentiremos algo que nos recorra el fuero interno, al mirar de frente a la Esperanza.
Gracias Santi, por arrancarle un minuto a tu tiempo y dedicarlo cuando los amigos te lo "exigen". Un abrazo.

viernes, 11 de junio de 2010

y tú cuentas conmigo...

¡Qué cosas tiene la vida!...hace unos años esto no me estaría pasando, no estaría presupuestando en ese cuaderno lleno de páginas hechas de sentimientos, en el que tantas frases inconclusas he escrito para tí, todas esas cosas para las que tú cuentas conmigo; ésas del día a día, que por lo pequeña tú ni te imaginas, pero que son tuyas y, por tanto, ya son mías. Hace meses no existías, tu "sonrisilla" no me había conquistado, tus ojos inquietos no habían reparado en mí, que tantas cosas asumí para tí ése sábado de Diciembre. Y ahora cuentas conmigo, porque sabes que me has ganado, que al cogerme la mano cuando nos vemos, eres la dueña de la situación y me dominas, me das fuerzas y me enterneces, me das ánimo para luchar y me sosiegas las iras, cuando nos paramos a mirarnos unos instantes, y comprendo que sin ser de mí, eres mía, aunque sólo sea por unas horas.


Todo lo que te rodea, la gente que te cuida a diario, la que vela por tí en la lejanía, los que te tienen en su casa y los que ni siquiera te conocieron, se desvelan para que tu camino sea más fácil. Todo lo que se despliega alrededor de tí es tan inmenso, es tanto el amor que inspiras, la ternura que te envuelve, que parece que has estado aquí toda la vida, y que no fueron como años los meses que te esperamos. Son tantas las personas que te necesitan ya, las que no podrían vivir si tú no existieras, las que intentan que nada te suceda y todo te vaya bien, que eres la persona más protegida de la casa, aunque tú no puedas darte cuenta, pero algún día te lo contaré. Algún día te diré las batallas que tuvieron que ganar tus padres, la de sensaciones que despertaste en tu hermano, la de inventos que idearon tus tíos, la de días que te añoraron tus "padrinos", la de cosas que en tu nombre agradecieron...qué bonito sería ser siempre tu compañero de juegos, pasar más tiempo a tu lado enseñándote cosas y aprendiendo de tí cada segundo. Qué bonito sería, no estar tan lejos y acompañar al que se enorgullece de enseñarte a los amigos, al que vigila tus sueños, y suaviza tu despertar...qué bonito sería no verte tan de vez en cuando, aunque, al hacerlo, descubra una nueva niña cada vez. Pero aún en la distancia, sigo inventando cosas para tí, y te tengo en la mente de contínuo, para algún día poder contarte lo feliz que me hace saber, que cada minuto de tu vida, tú, cuentas conmigo...

A todos los que tienen sobrinos que les llenan la vida, y a Machu y Carlos, que me la han dado...

martes, 8 de junio de 2010

Vísperas de san Pedro...




El Domingo sale a verte
hasta la última estrella
y, al mirarte, se convierte
la luz que sale de ellas
en amor para ofrecerte.

jueves, 3 de junio de 2010

Más que el sol...


Eres el Dios vivo y eterno que, en la Misa, gozosos proclamamos.
Eres la Gloria que intuímos al final del camino terminado.
Eres la Paz que perseguimos, eres la Vida que ignoramos.
Eres, Señor, orgullo costalero, de todos los que tu Jueves te portamos.

Eres ciudad de gala, pavimento de aromas alfombrado,
eres el sol entrando en Catedrales,
eres la historia de nuestros antepasados.

Eres, amanecer de nerviosismo, al planchar los costales preparados;
eres niños de comunión entres las filas,
eres el Cuerpo del que fue crucificado.

Eres calles de altares diseñados, en la mente de priostes sin descanso,
eres rachear de zapatillas, eres armas rendidas a tu paso.
Eres todo, para todos los cristianos, eres el Dueño de las vidas de este día,
que, llorando, alabanzas entonamos.

Eres el premio a los que hace siglos te rezaron,
y el perdón al camino equivocado,
eres, en fin, la referencia, del que hace de este Jueves, día señalado...
(Fuente fotografía: www.el-ultimo-reino.blogspot.com)

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

Sobre las copias

Queda prohibida la reproducción, total o parcial, de los textos de este blog, así como de las fotografías que en él se reproduzcan, en función de lo establecido en la Ley de Propiedad Intelectual

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