miércoles, 24 de febrero de 2010

Despedida...

Ya te vas, buscando la oscuridad bohemia de la Carrera del Darro, y los destellos encarnados de las velas encendidas en la torre del convento de Zafra. Sabemos los que hemos tenido algo que ver contigo que ya vas cansada, que ha sido tan completo de emociones, tan entregado, tan profundo tu paseo por Granada, que la fuerzas ya no son las mismas; pero desde fuera no se te nota, antes al contrario, da la impresión de que quieres volver hacia el centro de la ciudad, para que se retenga el día más luminoso del año.
Ya te vas, nuestros ojos siguen la perfección de líneas de tu palio, el serpenteante dibujo de tu manto, una de las joyas de nuestra Semana Santa, iluminados sus hilos de oro sobre terciopelo granate, por el clasicismo justo de los faroles de cola. Recuerdo tanto de tí, que cada vez que te veo en la calle se me encoje el alma, y algo inexplicable recorre mi entendimiento, como queriendo darme a entender que soy tuyo, y que me estás dando terreno, porque sabes que algún día, más tarde o más temprano, habré de volver a san Pedro, para apretarme el costal, y llevarte de nuevo hacia Granada. Mientras tanto, mis amigos trabajan para tu Hijo, y me recuerdan casi anualmente, que mi hueco sigue estando, para cuando quiera regresar; y el resto, los que a tu alrededor pululan, los que mandan tu señorial paso, nunca han dejado de considerarme uno de lo suyos. Así que nada parece haber cambiado, sigo siendo costalero de pantalón negro, aunque tu día sea el blanco mi color; sigo llevando dentro "campanilleros de Utrera", aunque "Sagradas vestiduras" ocupe mi trabajo; sigo igualando en san Pedro, aunque en Fígares levante, y sigo mirando al frente, en mis relevos, intuyendo que Tú estarás por tal sitio, o acabarás de dejar tal otro.
Muy pronto, cuando vaya de vuelta por mi barrio, mi recuerdo buscará ese manto rojo para llenarse otra vez,...de Maravillas...

martes, 23 de febrero de 2010

In memorian

Hoy hace dos años que faltas, y ha querido Dios, que la fecha me pille en mis preparativos para mi Semana Santa, nuestra Semana Santa. Otra vez, la tristeza ya matizada se acentúa más, por la terrible realidad de tu ausencia, a la que todavía no me he acostumbrado. Como todos los años, “aya”, volveré a contarte mi semana, aunque este año, como desde hace dos, se me haga más difícil…el Domingo de Ramos, sacaré a la calle a Jesús Despojado, ya sabes, el del barrio, al que juntos rezábamos en su antigua capilla de san Emilio, cuando apenas contaba con 12 añitos; no sabes lo larga que se me volverá a hacer Mulhacén sabiendo que no estarás asomada para verlo, pero yo sé que en el Cielo, también tienes un balcón con geranios, y algún pajarillo que te cante todas las mañanas, verdad??.


Mi Lunes Santo, con mi hermandad, la del “Cristo tan antiguo”, como tú lo llamabas, y que cuenta entre sus trabajaderas con el pequeñajo que salía de acólito infantil, y es que el tiempo pasa irremediablemente; diferente en todo este año, ya que por vez primera le pediré a Consolación, ya sabes mi naturaleza mariana, que os cuide a tí y a tu hijo, ahora que los dos nos miráis desde arriba, cuando esté debajo de su manto, donde pretendo estar hasta que las fuerzas aguanten. También saldrá desde la Carrera del Darro la Virgen de los Dolores a la que dejaste tu vestido para que lo luciera cada Lunes Santo, y que estará en su ajuar, esperando que Ella quiera ponérselo de nuevo.


Martes Santo de Esperanza, tu niña de Plaza Nueva, que pasa cada año junto a la que fue tu casa, en el número 15, y que ahora sabe de leyes y juicios...qué bonita irá por Elvira, con esa cara que tiene que concentra todos los piropos, ya que su sola mirada es ya un poema, flotando sobre sus costaleros, aunque, como tú decías, Ella no podría tener ganas de “bailar” viendo a su Hijo cargado con la cruz apenas unos metros más adelante…con lo que yo te reñía por esas palabras, y lo que las echo ahora de menos.


Tu Señor de la Misericordia, el Cristo artillero, al que tu esposo y mi abuelo, llevara tantas veces, volverá a oscurecer con su figura la ciudad, invitando al recogimiento y a la oración, imposible pecar cuando Él nos demanda fervor…y ese Viernes de escolapios, el colegio de tus hijos, la Virgen de tu infancia y la mía, de soldados del aire, que tu hermano presidiera en calidad de General algunos años, tendrá a bien pasearse por Granada repartiendo gracia y dulzura, aunque este año, tus nietos no estarán con Ella, por primera vez en quince años.


Sábado Santo Alhambreño, tu infancia vió cómo se hacía el paso que la porta cada año, cuando baja de la Alhambra, para regalarle a Granada su presencia y llenarla de Esperanza…

Y cuando todo, al parecer, haya acabado, llegará esa mañana en la que celebraremos la Resurrección de Cristo, y me he volveré a emocionar en “los facundillos” al ver, junto a mi madre, a tantos abuelos con sus hijos y nietos, tantas campanas al vuelo, y tantas sonrisas de infantes que nos llegarán a lo más profundo del corazón; me volveré a sentir más granadino, porque esa es la esencia de Granada, su corazón late fuerte en cada uno de esos niños, y me acordaré otra vez de tí, que hiciste posible que mi madre y yo sigamos viéndolo cada año…”aya” dile a la Esperanza, cuando la veáis en el Cielo, que gracias por el regalo que me dio en forma de abuela, porque gracias a tí, mi Semana Santa es como es y, al vivirla, seguiré compartiéndola contigo.

lunes, 22 de febrero de 2010

60 años...

jueves, 18 de febrero de 2010

Esta noche...

Esta noche, Señora y Madre mía,
volverán a repetirse en mi memoria
esos dulces pasajes de mi historia
que en la noche de los tiempos convivían.

Esta noche, sin quererlo o a porfía,
entrarán mis devociones en "discordia"
e intentaré comprender, aun siendo obvia,
la certeza de que eres única...María.

Por eso esta noche, mi consuelo,
será saberme costalero de ese nombre
y escucharlo, del aire, en sus revuelos.

Esta noche daré gracias por ser hombre,
por pisar de nuevo en ese suelo,
y dejar que con mis pies yo te lo alfombre.

(Fuente fotografía: página oficial de la hermandad)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Cuenta atrás...

Hoy ya ha comenzado nuestra cuenta atrás, o mejor dicho, el tramo final de la misma. Hoy han empezado esos maravillosos cuarenta días en que habremos de sentirnos impacientes, deseando y a la vez no queriendo que transcurran, y que nos veamos a las puertas de nuestros templos en un radiante Domingo. Hoy es el Miércoles de Ceniza, ayuno y abstinencia, aunque nosotros nos vamos a alimentar de deseos, de expectativas, de búsquedas, de conversaciones, de estrenos,...nosotros nos abstendremos de comer carne en este día, pero nuestra hambre se saciará cuando el sacerdote nos haga el signo de la cruz en la cabeza, y cuando el incienso vuelva a quemarse en nuestra casa, llenando la estancia de cofradía, de sabor de barrio, y de hermandad de penitencia. Hoy es el pricnipio, sólo el pirncipio, de esas cuatro semanas que nos llevarán a la mañana de póstulas, de trajes de chaqueta e intinerarios archirrepetidos, a la plaza de santo Domingo, revuelo de cofrades de la Cena ante los pasos de sus titulares. A la plaza de Alonso Cano donde, en el sagrario, el Cautivo nos dirá que su Madre paseará esa tarde su Encarnación por nuestro casco más histórico. A san Pedro, Sentencia y Maravillas, misa de doce, antigua cita a las once y media en la Plaza de Bib-rrambla para acudir a la misma, con las ideas puestas en la faja morada, la sudadera roja y el pantalón negro de la tarde-noche. A san Andrés, para mirar con nostalgia la puerta de la iglesia donde otrora asomara el palio de la Paz, ante la desafiante puerta, y que la parálisis burocrática ha trasladado, temporal pero indefinidamente, hacia el Perpetuo Socorro. Y, cómo no, hacia la calle Músico Ayala, donde ya todo estará preparado para recibir el expolio del Señor, al anochecer, cuando su cuadrilla alta, esta vez sí Despojado, lo ponga en su barrio...todo listo, pero antes, una dulce espera, una feliz cuaresma para todos vosotros, que estos días sean intensos, y que tarden lo justo en pasar...

martes, 16 de febrero de 2010

se despide don Carnal...

En esta noche del entierro de la sardina, en la que don carnal se despide, dejando tras de sí un amplio carnaval, de jolgorio y celebraciones, de chirigotas, coros y comparsas, de fiesta por todo lo alto y de pasárselo bien a cualquier precio, era justo escribir una entrada para despedir también lo pasado, y darle la bienvenida a esa señora que tanto deseamos ver los cofrades, porque su presencia nos hace tener más cerca la Semana Santa, ésa que nos busca y nos necesita, tanto como nosotros a ella. Y no he encontrado una manera mejor de hacer esta "despedida-bienvenida", que juntando a ambos, a don Carnal y doña Cuaresma, con algo que los defina a los dos y eso, queridos amigos, tiene que ser en forma de pasodoble de comparsa, pero no de una comparsa cualquiera, esta labor sólo puede corresponderle al más grande entre los grandes, al niño que nos ha llenado los ojos de emoción cada vez que se ha subido a las tablas del Falla, esta labor, como digo, tenía que ser para Antonio y su comparsa. Así que me voy a su amplio trabajo en carnaval, y busco la genialísima "Calle de la Mar", para poneros hoy aquí, a modo de adiós y de recibimiento, y de homenaje también, a ese personaje del carnaval de Cádiz, que para mí sigue siendo el mejor...




(vídeo: decaialcielo)

lunes, 15 de febrero de 2010

Un sueño que se pospone...


Este año no...porque el horario laboral no entiende de compatibilidades costaleras, porque, al trabajar, la distancia hasta Sevilla se me hace insalvable, por desgracia. Porque aunque quisiera, no podría estar a la hora en la que tu cuadrilla ensaya, y estar al día siguiente fresco para cumplir con mi barrio.


Este año no podré estar debajo cuando mi amigo Delfín, el principal causante de que yo sepa que Tú existes, mande "por pilatos condenado", ni podré escuchar a Rafa contarme cosas de su padre costalero y de sus Penas de Triana. No podré compartir palo con Luis Morón, con Borjita o con Alex, ni el López me hará reir con sus historias policiales en Madrid. No me enteraré de como van los ensayos de esta u otra hermandad, porque no pisaré el barrio en los ensayos, ni tampoco el Viernes de Dolores. No podré, tampoco, ver cómo Varela o Pulido reviran a derechas el misterio, siendo los pies, entre otros muchos, como Gonzalo, Ramón (tito mon para los amigos), de esa igualá alta para el Señor de Nazaret en las calles de Sevilla. Este año no viviré la espera en el Bodegón "Los Macarenos", donde se convive mejor que se come, si es que eso es posible. No escucharé a la banda de la Encarnación llenar con sus sones el espacio hispalense, ni podré sentir, vestido de costalero, el aroma de la primavera de Sevilla. Este año, muy a mi pesar, no podré ir bajo los palos de la hermandad de Pino Montano, pero se pospone, ese sueño se pospone, a la espera de que el año que viene, los ensayos me vengan bien, que Tú lo creas conveniente y que Jorge me haga un hueco.
Disfrutad de Él...aire de Pino Montano!!...

viernes, 12 de febrero de 2010

Para vosotros...

Para todos vosotros, va esta entrada, vosotros que con destellos de música pegáis pellizcos en el alma costalera de los que os escuchamos queriendo ser como vosotros, como esos soldados de uniforme con armas de metal y de redoble, dispuestos para la "pelea" que cada Domingo de Ramos tenéis con nosotros, de principio a fin, de mármol a mármol, de Fígares a Fígares y que, para gloria de Jesús Despojado, nunca ganamos ni unos ni otros.
Para vosotros, porque cada vez que os escucho, me visto de blanco en Músico Ayala, entro rompiendo calle en Marqués de Gerona, levanto al público en Pasiegas, para dormirlo después en calle Frailes, bajo el balcón de los amigos de siempre, y busco Mulhacén para dejarlo en casa.
Para vosotros, hermanos en la fe del Señor y de su Madre, Dulce Nombre para los que la sentimos dentro, aunque aún no salga fuera.
Para vosotros, que nos ponéis el vello de punta cuando venís en ordinaria, esa tarde de luminoso sol, y lo recibís en su calle para no dejarlo ya, hasta que vuestro labio se rompe de cansancio, de entrega y de fervor. A vosotros, cornetas y tambores de Jesús Despojado, os convoco cada día a la hora de los sueños, para que me acerquéis al que "siente su cruz", al que mira al Padre, y sentirme así amparado en mi descanso.
Para vosotros, va esta entrada, porque gracias a vosotros es posible el Domingo de Ramos, subir al Cielo al Señor, sin que nos falten las fuerzas y porque, de alguna manera, los sonidos son los pies, y costaleros los cornetas...

martes, 9 de febrero de 2010

Una imagen en la mente...

Era muy pequeño, no recuerdo exactamente la edad que tenía, pero sí que no levantaba mucho del suelo, cuando mi padre me llevó a la estación de ferrocarril de Granada. Eran otros tiempos, Granada era una terminal importante, y numerosos trenes pasaban a diario por sus vías, se podía utilizar este medio de transporte para ir a Albolote, Atarfe, Loja,...cuyas estaciones, apenas son ahora despojos del pasado ferrovario granadino. Esa tarde, tenía lugar un acontecimiento singular, ya que una locomotora de vapor, hacía su último viaje, recorriendo las principales ciudades españolas y, cómo no, la nuestra estaba entre ellas, y yo iba a ser testigo, gracias a mi padre y sus amigos, de esa última visita, de ese pedazo de historia que con forma de locomotora, se acercaba a mí, diminuto observador de frágil carne, minúsculo ante la magnitud y la magnificencia de semejante locomora.
Se hizo de rogar, como las mujeres hermosas ante una cita importante, acrecentando con ello mi infantil impaciencia, y mis preguntas relacionadas con traviesas, vielas, raíles y carbón, que eran contestadas a su tiempo por los inseparables amigos de mi padre. De pronto, una voz, unas miradas dirigidas a la entrada de la estación, me hizo girar la cabeza con vehemencia y nerviosismo, y los pelos que aún no tenía, se me pusieron de punta, el corazón se me iba a salir por la boca, y las palabras enmudecieron...una nube de humo, en perfecta columna, ascendía hacia el cielo, y el inconfundible pitido del silbato, anunciaba la presencia de ese colosal monstruo de hierro. El sonido de las ruedas frenando sobre el metálico raíl, el traqueteo de lo vagones, en continuada hilera, el tiznado rostro del maquinista, el tamaño desproporcionado para mi entender de niño, y la cara de felicidad en el rostro de mi padre, al haber compartido conmigo ese momento, mágico para él, de ver la locomotora adentrarse en Granada, se transformaron en un todo que hizo de esa jorada una de las más felices de mi vida. El tiempo que estuve parado mirándola no lo sabría decir, pero sí os puedo asegurar, que no he podido olvidarla nunca, y que con ella, se fue para siempre una parte de mi infancia, al mismo tiempo que la magia de los viajes en tren...

viernes, 5 de febrero de 2010

Voces...

Este año será diferente, pero yo no lo veré, buscaré amparo a kilómetros de mi ciudad, porque no sería capaz de verla por las calles, sin estar yo debajo, así que no escucharé las nuevas voces de mando, los nombres de los pateros, las órdenes a los zancos, la salida dificultuosa de san José de Calasanz, la "revirá" de la basílica de las angustias...

No lo veré, pero guardo en la retina momentos similares, muy míos, muy de mi hermano, y de mi amigo Ricardo, de Paquillo y de otros tantos que, como yo, hemos decidido separarnos de la cuadrilla, que no de Ella, porque ese vínculo nunca podrá ser arrancado de nosotros. Este año, no estaré de relevo en la Carrera, viéndola venir de frente, ni buscaré a mis padres entre la bulla, lo mismo que ellos no me buscarán a mí, aunque seguro que van a verla, porque a Ella le rezaron sus hermanos en el colegio de los escolapios, muchos años antes de que todo esto pasara. Yo no sabré las sensaciones que les serán transmitidas desde el mando a los que se queden, pero si sé, que si cierro los ojos en la puerta de la Basílica, el sonido será este, porque en mi corazón, no habrá nunca otras voces diferentes...

A los que os fuistéis, a los que os quedáis...duro con Ella valientes!!...

jueves, 4 de febrero de 2010

Luna de miel...

Otra entrega de nuestra luna de miel, otra etapa más en la ciudad de Roma, otra ajetreada jornada, porque si se quiere aprovechar medianamente la visita, hay que andar...lo mismo que bajo los faldones de un paso, cuando se quiere uno asegurar una "recogía" digna y poco sufrida.
En esta ocasión, el paseo vespertino nos llevó de nuevo a la Fontana de Trevi, porque no me canso de verla, y cada vez que la veo me parece nueva, según sea la luz de la parte del día. En la tarde, el color turquesa del fondo de la fuente se hace más patente, acaso tamizado por el sol que se va despidiendo de la ciudad, dejándonos una estampa distinta de la acostumbrada...esta foto recoje la gran desconocida, esa iglesia que se levanta frente a la Fontana, y en la que pocas veces reparamos...
Ir a Roma implica necesariamente pasar por la Piazza Navona, primitivo circo en el que tenían lugar las carreras de cuádrigas, y que por eso tiene las dimensiones que tiene, y esa forma característica. En el centro, preside la archiconocida fuente de los cuatro ríos, de la que se dice que fue colocada por Bernini, cuidando éste en su hechura, que las figuras que flanquean los cuatro lados de la misma, no miraran a la iglesia que se alza en un lateral, obra de un escultor rival del genio italiano. Si podemos apartar la vista un instante de la belleza que nos envuelve, es justo reparar fuerzas en alguna de las cafeterías de la plaza, con un capuccino o una copa tres chocolates, que ya os digo que merece la pena.
Dejamos atrás la plaza por excelencia, a mi humilde entender, de la ciudad eterna, para llegar hasta el Panteón de Agripa, magnífica obra en la que la altura es exactamente igual a su diamétro, y que fue inspiración para el no menos famoso panteón parisino. preside la Plaza un obelisco, con las épicas batallas del personaje que da nombre al monumento.
Via del Corso arriba, giramos la vista un momento hacia la derecha, si vamos dirección Plaza del Pópulo, o a la izquierda si buscamos el monumento a Vitorio Enmanuelle, para observar detenidamente la visión que de la Plaza de España se nos ofrece, y que refleja la instantánea que a continuación os muestro, ya con las primeras luces de la tarde-noche.


Y ya para terminar la jornada, acabamos en la plaza del Pópulo, presidida por obelisco en el centro, con fuentes a los lados y dos iglesias gemelas, una de ellas Santa María del Poppolo, de gran valor artístico. En el obelisco anteriormente mencionado, confluyen tres vías de Roma, Corso, Babuino y Ripetta, que vienen a terminar o a empezar, según se mire, en esta plaza, cuyo obelisco podeis observar en la última fotografía...

La próxima vez, el Vaticano...



miércoles, 3 de febrero de 2010

la foto

Cuando llueve, en esas frías tardes de invierno en las que la lluvia y las bajas temperaturas te incitan a no salir de casa, me gusta llamar a mi familia política, aunque para ellos no lo sea, ni para mí tampoco, para que nos abran las puertas de su casa de Atarfe, enciendan la hornilla, improvisen mesas de cualquier cosa, y nos inviten a almorzar lo que la tradición dicta para estos días, esto es,...migas. Yo siempre he dicho que las mejores que he probado son las de pan de mi madre, con su chocolate caliente de acompañante; pero cuando empecé a salir con la que hoy es mi esposa, conocí y saboreé las de harina de su tio, y no tuve más remedio que rendirme a la evidencia, para pan mi madre, para harina Bayo.
Al más puro estilo tradicional, mezclando la harina y la semola aparte, removiendo hasta el punto exacto, y añadiendo melón dulce, pimientos fritos, costillas y, para acompañar y ayudar a que la amalgama culinaria baje por el esófago, un gazpacho clásico y un vinillo del terruño.
Tras el almuerzo, un café al amparo del brasero y una conversación distendida. Hoy hace frío, y me he acordado de ellos...¿os apetecen unas migas?




martes, 2 de febrero de 2010

Dama dijo...


"Me piden que cuente lo que me inspiran tus ojos nada más verte en una foto, con tu expresión misteriosa y tu belleza sevillana. No sé que me inspira tu mirada, quizás vea a Sevilla entera en unos ojos. Porque el esperarte llegar en la madrugá merece la pena hacerlo en una esquina, porque los ciriales, nada más asomar, levantan la alegría de la gente. Eso me dice tu imagen. O tus levantás al cielo, únicas, contundentes y angelicales, o la foto que tenía mi abuelo en su cartera de su luto torero y que conservo como su recuerdo, la de mi abuelo macareno nacido en su calle Parras, templo urbano del macarenismo, o la que tengo donde duermo, junto a la que te saluda desde San Juan de la Palma cada mañana de viernes Santo y que es el regalo de cada año de uno de tus guardianes de coraza y plumas. Eso me inspira tu cara, los sones de la marcha que le compusiera Cebrián embriagado de verónicas y chicuelinas, quizás embrujado por las mariquillas toreras de su pecho que siempre me arranca una lágrima sólo por recordarla. O verla en el besamanos sólo por verla de cerca, o verla pasar, en su paso de palio, o verla alejarse, exclusiva, magnífica, sevillana,... única."
Gracias, Dama, por haberle robado unos minutos a tu tiempo para dejarnos esto.
Un beso desde Granada

Gracias por asomarte...

Gracias por asomarte...
donde se guardan las joyas...

Sobre las copias

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